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El Socialismo Territorial


Septiembre 15, 2014

Uno de los anuncios más peligrosos de la "nueva etapa de la revolución bolivariana", hechos por Maduro como "elemento para medir si vamos avanzando en la dirección correcta", es el denominado "Desarrollo del Socialismo territorial". Esto no es otra cosa, que la sustitución del Estado Federal Descentralizado (art 4 Constitución), por el Estado Comunal, sin sustento constitucional. El régimen pretende sustituir lo que llama "El Estado burgués o representativo", para imponer el Socialismo a través de un estado unitario y centralizado donde desaparece la autonomía de las unidades territoriales establecidas en la carta magna. Ese Estado Comunal es una forma de organización político social en la cual, "el poder es ejercido directamente por el pueblo, con un modelo económico de propiedad social y de desarrollo endógeno sustentable". La célula de ese tipo de estado es la Comuna.

De acuerdo a la ley de la materia esta "Es un ESPACIO SOCIALISTA que, como entidad, local es definida por la integración de comunidades vecinas". Para impulsar ese proceso, al margen de la Constitución, se creó una Vicepresidencia, que estará apoyada por los ministerios de las comunas; de la vivienda, hábitat y ecosocialismo; de transporte terrestre y obras públicas; y de energía eléctrica. Actualmente existen 803 comunas registradas y el II Plan Socialista aspira a elevarlas a 3.000 para el 2019. Estamos pues, en presencia de un verdadero plan de destrucción nacional, que excluirá a la mitad de los venezolanos, que no comparten el Socialismo.

La Comuna es una instancia excluyente, sin autonomía, que se maneja desde un ministerio del Poder Nacional, con criterios políticos. Es la célula fundamental de un nuevo centralismo totalitario, que excluye la participación de todos los demás actores de la vida social que piensen distinto. Es asimismo, una unidad socioterritorial poco viable por la heterogeneidad ideológica de los 43.255 Consejos Comunales que hasta ahora las integran. La conformación de un Estado Comunal acabaría con los Estados, los Municipios y las Parroquias actuales, que se convertirían en entelequias, para ser sustituidos por Consejos Comunales, Comunas, federaciones y confederaciones comunales, y ciudades comunales sin autonomía, manejadas por el Poder Nacional. Para un exministro del actual régimen, el objetivo de todo esto "es controlar las bases, para no darle poder al pueblo ".

Este modelo corporativo-burocrático está fundamentado en una concepción cubana de la relación entre gobierno y "poder popular". El gobierno atrapa por entero las dinámicas de base, a través de un centralismo inédito. Y adicionalmente, al poner en práctica un "Sistema económico comunal", fundamentado en formas de propiedad social comunal, acabaría con lo poco que queda de la estructura productiva basada en la propiedad y la empresa privada. Es decir, habrá menos producción, mas escasez, menos empleo y mas importaciones. Solo quien tenga en la mente una caverna ideológica, puede promover en pleno siglo XXI, la vuelta a la vida en comunas. En la mente de Maduro hay una caverna de utopías donde retozan Zenon y Platon; Tomas Moro y Bacon; Owen y Fourier; Marx y Engels; Castro, Darío Vivas, y Elías Jaua. Quien crea en estas utopías, en estas barbaridades del irrealismo mágico, no puede ser otra cosa, que un troglodita del siglo XXI.

Si este "Desarrollo Territorial" se impone a la fuerza y al margen de la Constitución, estamos a las puertas de la anarquía socialista más peligrosa y destructiva de la América Latina en toda su historia. Ojalá que la poca sensatez que aún queda en este país, le ponga freno a esta locura comunista del siglo XXI. De lo contrario estamos perdidos.

Jorge Sánchez Melean