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El rechazo al socialismo del siglo XXI


Junio 11, 2014

La última encuesta nacional publicada por Venebarometro en mayo pone de manifiesto, que todas las clases sociales del país rechazan al denominado Socialismo del siglo XXI (54%), ¿Cuál es la razón de tal comportamiento, si el régimen pretende sacralizarlo aduciendo que obedece al "pensamiento y acción socialista del Comandante Supremo y Líder de la revolución Bolivariana Hugo Chávez" y además, esta "inspirado en el ideario antimperialista del Padre Libertador Simón Bolívar" tal como lo expresa el mal llamado Plan de la Patria? La razón simplemente radica, en que el Socialismo marxista del siglo XXI, no democrático, como el que se pretende instaurar en Venezuela es inviable y esto lo percibe y siente el pueblo venezolano.

El país sabe, que el camino alternativo al capitalismo salvaje no es un régimen de control riguroso de la economía por parte del Estado, en el que se establezca la primacía de lo colectivo sobre la libertad individual y la propiedad privada. Esto ha fracasado en todo el mundo. Los venezolanos perciben claramente que el denominado Socialismo del siglo XXI nada tiene que ver con una justicia social en democracia y libertad como experimentan otros países.

Todas las clases sociales perciben que Venezuela camina hacia un neoautoritarismo, militarismo populista, totalitarismo tropical, dictadura postmoderna, democradura o monocracia tumultuaria, como queramos llamarla en nombre de un "socialismo" al que pretenden inventar. Saben que este Socialismo marxista difiere de aquellos democráticos en los que se respetan los incentivos para producir y progresar como en Chile o Brasil.

El venezolano sabe, que el socialismo chavista pretende distribuir sin producir, ni incentivar la competitividad y la productividad. El país cada día percibe mejor, que se nos quiere conducir hacia un sistema inviable, un socialismo troglodita, que nos conduce a lo peor del pasado y nos aleja de lo mejor del futuro. El ciudadano común y corriente percibe que se nos está obligando a depender cada vez más del petróleo y del Estado, y que ese camino tiene los días contados. En suma, como bien lo puso de manifiesto Juan Pablo II en la Centesimus Annus, el venezolano percibe cada vez mejor, que la alternativa al capitalismo no es el socialismo, sino una sociedad basada en el trabajo libre, en la empresa y la participación. Como bien lo afirma el santo de Polonia "la experiencia histórica de los países socialistas ha demostrado tristemente, que el colectivismo no acaba con la alienación, sino que más bien la incrementa, al añadirle la PENURIA DE LAS COSAS NECESARIAS y la INEFICIENCIA ECONOMICA". Es esa penuria e ineficiencia la que está agobiando a los venezolanos de hoy y determinando entre cola y cola, un rechazo creciente al Socialismo marxista –castrista del régimen, que se nos pretende imponer al margen del Estado de Derecho.

Jorge Sánchez Melean