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EL PODER DESBOCADO DEL EJECUTIVO EN VENEZUELA


Abril 10, 2016

Una de las principales características de los sistemas democráticos genuinos, es la división, independencia y autonomía que mantienen los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, como para servirle de contrapeso, de balance, al primero de ellos. Quien siempre suele abusar es el Poder Ejecutivo que termina por someter a las otras dos ramas públicas. Cuando ocurre eso, la democracia queda desdibujada, convirtiéndose el régimen que gobierna en autocracia y dictadura.

En esto debemos estar claros: Someter a los demás poderes, no es propio de los regímenes democráticos, perdiéndose las libertades del individuo y violentándose los Derechos Humanos esenciales del ser. Montesquieu señalaba: "No hay libertad si la capacidad de juzgar no está separada de la capacidad legislativa y de la ejecutiva."

Siguiendo ese mismo orden de ideas, James Madinson, uno de los Padres fundadores de Norteamérica como nación, explicó que "serían los Tribunales los que deben velar por los derechos del hombre como un baluarte impenetrable para cualquier tema del poder en la Asamblea Legislativa ó el poder Ejecutivo." ¿Cómo queda el Poder Judicial revolucionario en Venezuela ante este dicho?

En lo que respecta a la viciosa práctica de sometimiento de las otras ramas públicas por parte del Ejecutivo, Madinson sigue señalando: "La acumulación de todos los poderes legislativo, ejecutivo y judicial en las mismas manos, sean de una persona, de unas pocas ó de muchas; sea de un modo hereditario, autoproclamado ó electivo, puede presentarse con toda justicia, como la propia definición de la tiranía."

El problema del poder ejecutivo desbocado, es una nefasta y lamentable tradición que sigue aún ocurriendo en pocas partes del mundo, muy señaladamente, en Latinoamérica. Los sueños de caudillismos bananeros es lo que nos tiene tan rezagados, subdesarrollados y esclavizados como pueblo sin cultura, ni valores éticos. Cada tanto aparece un caudillo cavernícola trasnochado a sojuzgar y esclavizar a la gente y a eso le dicen "el despertar del pueblo."

Hay una gran lección que los autócratas nunca han querido aprender: La política debe estar siempre subordinada a la ética y a las virtudes ciudadanas. El poder desbocado en la Venezuela revolucionaria es una clara señal de que la democracia como sistema político en este país murió, y su lugar fue ocupado por la dictadura castro-chavista que encarna hoy en día la perversa dupla maduro-cabello. Una gran paradoja: Un país lleno de petróleo, pero escaso de medicamentos y renglones básicos de la alimentación de todo un pueblo. Así de claro!

KALED YORDE