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El metabolismo del socialismo


Mayo 20, 2014

La grave crisis de la economía nacional, que ya no ocultan Presidentes latinoamericanos como Correa o Mujica, no es consecuencia de ninguna "guerra económica" declarada por los empresarios venezolanos. Tampoco es una crisis meramente coyuntural. Es una crisis de raíces estructurales que pone de manifiesto, en primer lugar, que el modelo rentista petrolero no da para más; y en segundo lugar, que no es el denominado "modelo productivo socialista" impulsado desde 2007, el llamado a promover "el desarrollo armónico de la economía nacional con el fin de generar fuentes de trabajo, alto valor agregado nacional, elevar el nivel de vida de la población y fortalecer la soberanía económica del país, garantizando la seguridad jurídica, solidez, dinamismo, sustentabilidad, permanencia y equidad del crecimiento de la economía, para lograr una justa distribución de la riqueza", como lo expresa y aspira la Constitución de Venezuela en el artículo 299.

El modelo rentista petrolero, en conjunto con la visión económica del denominado socialismo del siglo XXI, han potenciado en los últimos quince anos las debilidades de nuestra estructura económica. Los sectores institucionales se han desequilibrado de tal manera que la relación es de sesenta a cuarenta por ciento entre el sector público y el privado. En el aspecto sectorial, el sector terciario (servicios) genera casi el 65% del PIB. La agricultura no representa más del 3% en términos reales y el sector secundario apenas llega al 25% del PIB.

Es asombroso el número de empresas privadas desaparecidas en Venezuela en el periodo 1998-2014. El peso relativo del sector externo en la economía cada vez es mayor, lo que acentúa nuestra dependencia. El crecimiento del sector informal es preocupante, así como el análisis de la estructura de la Demanda Agregada de la economía y la distribución del ingreso. La transformación de esta estructura económica no se promueve con las medidas que se están discutiendo en las mesas de diálogo con los organismos económicos. Esa estructura económica no da para más. Entonces surge la pregunta: ¿Será el modelo productivo socialista establecido en el 2Plan Socialista 2013-2019, el que generará los cambios que se requieren? Evidentemente que no. Basta leer el segundo gran objetivo de ese plan para darse cuenta. Les invito a que lo hagan. En todo el plan, no se mencionan los términos mercado, capital, libre competencia, productividad o propiedad privada, que si están en la Constitución de 1999.

Como ejemplo del contenido del Plan Socialista menciono el primer objetivo estratégico: "Impulsar nuevas formas de organización que pongan al servicio de la sociedad los medios de producción y estimulen la generación de un tejido productivo sustentable, enmarcado en el nuevo metabolismo para la transición al Socialismo". Con ideas tan difusas y etéreas, ni el viejo metabolismo podremos hacer, pues cada vez nos será más difícil hacer la digestión de la escasez que nos espera. Es el "nuevo metabolismo para la transición al socialismo" lo que nuestros empresarios deberían estar discutiendo con el régimen en las mesas de diálogo. Todo lo demás es secundario.

Jorge Sánchez Melean