Síguenos en: Menu

El mega problemón de los dólares


Mayo 18, 2016

En anterior artículo me referí al hecho de que el país no dispone de productos suficientes para satisfacer las necesidades de los venezolanos, debido a que la producción local es muy baja y a que no tenemos dólares para importar lo que podría complementar y aumentar esa escasa producción.

De manera que para remediar este drama obviamente hay que: 1) aumentar la producción nacional, y 2) obtener más dólares.

Aumentar la producción local, aunque habría que tomar ya las medidas adecuadas para hacerlo, se lleva su tiempo. Al respecto, lamento decir que estamos a años luz de ir en la dirección correcta, y desde hace tiempo no me cabe la menor duda que para Maduro y su gobierno es imposible tomar el camino adecuado.
Pero voy al grano: lo de los dólares.

Es obvio que con la proverbial ceguera que tiene el chavismo para los asuntos económicos, Maduro y el combo que dirige la política de esa área, no se han percatado de la gigantesca importancia que tiene este asunto, ni del horror al que nos conducen por no hacerlo.

Si piensan que el no poder importar significa solo tener menos productos extranjeros en los anaqueles, están más pelados que rodilla de chivo. Eso, que indudablemente es importante, desde el punto de vista económico realmente es lo de menos.

El gran problema es que prácticamente nada puede funcionar sin dólares, y sin ellos nuestra producción local irá irremisiblemente a una paralización prácticamente total.

Un amigo empleado en una empresa inglesa, me cuenta que la misma obtiene una parte de sus insumos en Inglaterra, pero otra buena parte los importa de Italia, Bélgica, Corea, etc. De esos insumos importados, buena parte se produce en Inglaterra, pero la importan por razones de precio, calidad, etc. En esta economía globalizada de hoy en día, eso es así en todas partes del mundo.

Ahora, imagínense ustedes cómo es ello en Venezuela. Infinitamente más que esa empresa inglesa, nosotros dependemos de insumos importados para producir cualquier cosa, porque nuestra producción es precaria, y prácticamente todo lo eléctrico, mecánico, electrónico, etc., aparte de muchas materias primas, es importado.

Otro aspecto por el cual no se han paseado los gurús de nuestra economía, es que el aparato productivo es una maraña de interdependencias entre los diferentes sectores de la producción, por lo que la paralización de un grupo de ellos, que suministra insumos a otros grupos, origina que éstos se paralicen también, y la cosa sigue así, como bola de nieve que crece y crece arropando a todo el aparato productivo, y se lleva por delante también a los sectores de la distribución y el comercio.

Por lo señalado, en estos momentos es mucho más importante (además de ultra urgente), conseguir dólares para que pueda funcionar el aparato existente, que desarrollar nuevas capacidades productivas.

¿Y qué están haciendo Maduro y su combo por buscar esos dólares que se necesitan desesperadamente, no hoy, sino desde ayer?
Casi nada.

Merentes "y que" andaba buscando 5.000 millones de $ con no sé quién. No he oído más nada de ello.

Pérez Abad mostró a los empresarios del sector automotriz, que lo observaban atónitos, con ojos del tamaño de dos huevos fritos, unos cuadros donde se mostraba el aguacero de autos, camiones y tractores venezolanos con que vamos a inundar los mercados latinoamericanos y mundiales. Maduro remató la sesión diciéndoles que de ahora en adelante, el sector tiene que buscarse sus propios dólares. Los ojos de los empresarios pasaron a tamaño de torta de casabe.

Jesús Faría, ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, está tomando algunas medidas, en mi opinión valederas, pero que, aparte de ser equivalentes a echarle un tobo de agua al embalse del Guri para resolver la crisis eléctrica, sus efectos tardarán tiempo en materializarse.

¿Y el FMI?
Este es, en mi opinión, el único que podría ayudarnos en este problemón, en cantidades que se puedan acercar a las necesarias, y bajo condiciones razonables. Pero Maduro y su combo se jactan casi a diario de que "no nos vamos a arrodillar ante ese organismo degenerado y hambreador de los pueblos, jala mecate del imperio y lacayo de las multinacionales".

No logro entender cómo es que gente que tiene un pueblo contra la pared por el hambre y la falta mortal de medicamentos, se esté dando la bomba de despreciar insolentemente al único que nos puede ayudar en este grave brete, sin ni siquiera oírlo a ver qué nos ofrece y bajo qué condiciones.

Esto es similar a lo de la "bancada de la patria", de rechazar la ayuda de medicinas que nos ofrecen otras naciones, por no querer reconocer que tenemos una "crisis humanitaria", que por supuesto tenemos. Vaya ridiculez y falta de humanidad.

Para terminar, solo me resta decir a los gurús chavistas de la economía: ustedes son los únicos culpables de que no haya dólares, así que ahora búsquenlos, aunque sea con el FMI, porque están matando gente y no dejan que se produzca nada.

HERBERT HUDDE