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El dólar paralelo: ¡desquiciante!


Diciembre 18, 2014

Es tal el desconcierto causado por la multiplicidad de tasas de cambio en el mercado oficial del dólar (Cencoex, Sicad l, Sicad ll), que su efecto pernicioso, se ha logrado irradiar hasta el mercado paralelo de divisas, donde existen varias formas de calcular el valor de esta divisa estadounidense. Es así, que tenemos el dólar paralelo de equilibrio, que es el resultado de la oferta y la demanda, es decir, los dólares de quienes quieren vender y los bolívares, que están dispuestos a pagar los que quieren comprar. El dólar paralelo fronterizo, que es el referente de especuladores cambistas para engolillarse grandes ganancias y surge de la compra- venta de bolívares y dólares en la frontera, mercado marginal. El dólar paralelo implícito, que el resultado de dividir la liquidez monetaria (totalidad de monedas, billetes y depósitos presente en la economía) entre la totalidad de Reservas Internacionales. El dólar paralelo promedio, que es el resultado de promediar las dos tasas anteriores.

Es tal, el desbarajuste causado por esta irregular situación cambiaria, que ha logrado desafiar los principios económicos más elementales, como es el caso, de la ley de la oferta y la demanda, porque mientras el precio del dólar paralelo aumenta (que debería mitigar la demanda, esta se dispara). Las razones para este comportamiento errático de leyes económicas tienen que ver con la desconfianza, los controles de cambio, las trabas burocráticas, la caída del precio del petróleo, el aumento del riesgo país y la no asignación de divisas previamente aprobadas.

Este comportamiento atípico del dólar paralelo, ha logrado impactar severamente los niveles de inflación, no solo porque los empresarios establecen sus costos de reposición con el dólar paralelo, que resulta con el precio más alto, si no que el propio BCV con desparpajo, ha reconocido que una tercera parte de los bienes que se utilizan para estimar la canasta básica, se importan con el dólar paralelo. Eso creemos.

Alfredo Gordon