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El desespero electoral


Junio 09, 2015

El desespero del régimen ante la coyuntura electoral que se les presenta desfavorable, agravará la situación de la economía y el bienestar de todos. El régimen por una parte miente descaradamente y por la otra da palos de ciego. Miente Maduro cuando afirma que en tres meses (mayo, junio y julio) estabilizará y regulará el sistema de abastecimiento. Y da palos de ciego, en su desesperación, cuando toma medidas como las que comentaré.

En primer lugar, angustiado por la caída de las reservas internacionales (17.875 millones de dólares) ante los compromisos de la deuda y el financiamiento de las importaciones, está retirando fondos en derechos especiales de giro en el FMI, por 380 millones de dólares para incrementar las reservas en efectivo. Días atrás el BCV realizó un "swap" de una parte del oro que mantiene en las reservas para obtener 1.000 millones de dólares en efectivo. Y todo esto lo hace el BCV, sin informar a nadie. Con todo ello, se dispara el precio del dólar paralelo afectando la fortaleza del bolívar. Ese dólar ya superó los 300 bolívares. Son evidentes los serios problemas de liquidez de divisas que el régimen no quiere afrontar debidamente en un año electoral. Se calcula el déficit en 12 millardos de dólares para 2015, si el precio del petróleo se mantuviera en un promedio de 50 dólares el barril. En criollo, pudiéramos decir que estamos raspando la olla de las reservas, generando más inflación.

En segundo lugar, estamos propiciando una dolarización informal de la economía. Se está propiciando una segmentación de los mercados con diversas monedas. La desesperación del régimen nos está conduciendo a una economía dual, ante el peligro de que algunos sectores se paren por completo por falta de divisas. A ciertos segmentos de la economía solo podrán acceder los que tengan divisas, medida nada "socialista". Además, todo ello es altamente inflacionario.

Estamos pues, viviendo el desespero de un régimen que acostumbró al país a importar todo lo que consume, pero que se quedó sin divisas para importar en un año electoral. La escasez y el desabastecimiento es cada día mayor en un país que no produce, y que tiene un déficit fiscal de 20 por ciento del PIB, mayor que el de Grecia. El régimen entonces solo raspa la olla de las reservas, imprime dinero inorgánico y controla y regula cada vez más a quienes producen o distribuyen algo.

La población está al borde del hambre, con una inflación mensual del 10 por ciento que el BCV oculta al país. Se acabaron las reservas de mayoristas, minoristas y de todos los proveedores, y un alto número de las pequeñas empresas del país (188.000) que son las mayoritarias, se encuentran en grave riesgo después del último aumento salarial. En el Zulia están en riesgo 22.000 negocios. Sin capacidad de producción y en medio del comienzo de una hiperinflación, como lo señalara Miguel Ángel Campos, el Socialismo del siglo XXI de Chávez y Maduro está terminando "en una calle ciega" en medio de un desespero electoral, donde solo da palos de ciego.

Jorge Sánchez Meleán