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El cuento de la lucha anti-imperialista


Enero 23, 2015

La apertura de las relaciones diplomáticas y comerciales entre Cuba y Estados Unidos, echa por tierra el cuento chino de la lucha anti-imperialista que enarbolan todos los regímenes comunistas del mundo. Más de 56 años de "paja" anti-imperialista, lo que ha servido es para que los hermanos Castro, al verse que ya no podían seguir chuleando a Venezuela, traicionando a Chávez y a Maduro, con la idea de implantar otra Cuba comunista en nuestra patria. Ya lo habíamos señalado en varios articulares anteriores: el slogan de la lucha anti-imperialista en el más grande embuste que los socialistas reales (comunistas) utilizaban para justificarse en el poder, explotando al pueblo necesitado, a quien tienen que mantener empobrecidos para poder quedarse con el coroto.

Lo que existe en Venezuela es una lucha anti-norteamericana, que es otra cosa distinta. No se puede hablar de lucha anti-imperialista, uniéndose a otros imperios malvados e inmisericordes, como lo son los rusos, chinos, coreanos del norte, bielorrusos, el castro-comunismo y demás lacras de la humanidad. Pura hipocresía implantada en Venezuela por el difunto Chávez y seguida al pie de la letra por Maduro, la ficha incondicional de Fidel y Raúl Castro, para saquear el dinero de nuestro país, arruinando a Venezuela.

Decenas de artículos señalaban el rotundo fracaso, la ruina y el empobrecimiento de los pueblos que se dejaban engañar por las falacias y las promesas de los comunistas, pero nadie hacía caso. A Fidel le pareció fácil la tarea de engatusar a Chávez y su entorno, porque los chavistas eran ingenuos y escasos de criterio, gente que se dejaba manejar por ideologías y no por la ciencia de la política y la economía y sus infalibles leyes de oferta y demanda, producción, competencia respecto a la propiedad privada y el libre mercado.

Resultó que todo lo que Fidel dijo como revolucionario, de la noche a la mañana, fue echado al cesto de la basura. ¿Razones? Cuba está arruinada y ahora ya no tiene un tonto útil en Venezuela que la pueda mantener. Extendió Raúl Castro su mano pedigüeña al mundo capitalista, a cambio de su supervivencia. Lo obligaron a incentivar la propiedad privada y la iniciativa empresarial, respetar los Derechos Humanos y librar a los presos políticos de la isla-prisión. ¿Qué lección nos dá todo esto? Tres y muy importantes: 1) Que el comunismo o socialismo real es una farsa, un total y rotundo fracaso; 2) Que quien abraza el comunismo se arruina y mata a su pueblo de hambre y limitaciones; y 3) Jamás Venezuela saldrá de abajo mientras Nicolás Maduro no renuncie como Presidente, junto con sus cómplices en la Fiscalía, TSJ y Asamblea Nacional.

Es extremadamente urgente un giro en la política económica del país. Los hombres de armas de buena voluntad y el pueblo venezolano lo saben. Se trata de rescatar al país del caos, la anomia y la pobreza. Se trata de buscar paz y reconciliación.

Kaled Yorde