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Efrén Gutierrez: ¿Tiene solución la situación venezolana?


Febrero 20, 2017

Por supuesto que sí. A pesar de los "cantos de ballena" de los "profetas del desastre" (que no faltan), el drama actual venezolano tiene, no una, sino varias posibles soluciones.
La primera solución pudiera ser que, el Diálogo que se ha estado intentando entre gobierno y oposición, con el acompañamiento de la Santa Sede, Unasur y algunos expresidentes hispanoamericanos, se realice de una vez por todas y logre los acuerdos necesarios para la elección de un Gobierno de Unidad Nacional que tome el rumbo futuro del país. Ésta sería una solución inmediata. La experiencia del Cuarteto de Diálogo Nacional Tunecino, ganador del Premio Nobel de la Paz 2015, es un ejemplo. Si este Diálogo tiende a asemejarse al ocurrido en Sudáfrica en los años 90, reflejado en los Acuerdos de Mont Fleur, podría tomarse más tiempo, pero sería más sólido.

Recordemos que, el escenario de consenso de esos Acuerdos, reza: "El cuarto escenario es el vuelo de los flamingos, los cuales "despegan lentamente, pero vuelan alto y juntos" (Mont Fleur, 1992). Los flamingos es una analogía a la democracia participativa y a un buen gobierno. Su desarrollo se logra por medio de un acuerdo político entre las partes que permita la creación de un buen gobierno, y que sea capaz de establecer políticas y condiciones que permitan alcanzar un progreso económico y social así sea a largo plazo. El gobierno debe además hacer inversiones sociales adecuadas y acorde a sus limitaciones macroeconómicas. Con ello se reduciría la violencia, traería un incremento en el empleo y la confianza inversionista, para finalmente acceder a los mercados mundiales, teniendo estabilidad en un entorno internacional favorable."

La segunda posible solución, podría ser que, la oposición o disidencia venezolana, encuentre una estrategia y tácticas no violentas que obliguen, pacíficamente, al gobierno a ceder algunas concesiones, entre ellas, la realización de unas elecciones generales que legitimen todos los poderes públicos nacionales y relancen nuestra democracia, tan menguada en las últimas décadas. El gobierno surgido de esas probables elecciones, pudiera dirigir la transición necesaria a la Unidad Nacional.
Al respecto, es importante tener en cuenta la experiencia internacional recogida en trabajos como "Blueprint for Revolution" del líder serbio de OTPOR! y CANVAS, Srdja Popovic; "Resistencia No Violenta a Regímenes Autoritarios de Base Democrática" del argentino Ricardo Rojas quien allí sentencia: "… como se trata de gobiernos cuyo origen ha sido legítimo y expresado a través de mecanismos constitucionales, deberá pensarse en una estrategia preventiva, destinada a detectar y neutralizar los avances en su pretensión de acumular poder anulando los controles". Asimismo, el trabajo de las politólogas Erica Chenoweth y Maria Stephan "Why Civil Resistance Work".
La tercera solución, pudiera ser que, el régimen, cual "glasnost o perestroika" rusa o viraje chino, rectifique e impulse políticas más viables en el mundo actual que resuelvan, de verdad, la crisis económica que nos afecta que debe ser complementada con el retorno a una institucionalidad democrática que todavía no ha llegado bien ni en los países mencionados. Recordemos los cambios ocurridos en el período de Gorbachov en la Unión Soviética y las reformas de Deng Xiaoping en China bajo el lema "No importa de qué color sea el gato. Lo importante es que cace ratones".
¿Y, mientras tanto, que hacemos los ciudadanos venezolanos?
Los empresarios, emprender. Los trabajadores, trabajar. Los estudiantes, estudiar. Y, todos, participar y apoyar cualquiera de las soluciones que nos permitan superar la situación actual y reinsertar el país en mejores condiciones en el concierto global de naciones.
Recordemos que el mundo entero está en un proceso vertiginoso de cambios que algunos asemejan a un tsunami, como producto del agotamiento del actual modelo de economía lineal (producir para consumir y botar), el advenimiento de nuevas tecnologías y la llamada Cuarta Revolución Industrial, de la cual, Venezuela se encuentra, prácticamente, al margen.

Es imperiosa la necesidad de que los venezolanos, nos acordemos en un Plan de incorporación del país a las tendencias globales, pero, para ello necesitamos ponernos de acuerdo en un nivel de convivencia mínimo de todas las corrientes políticas e ideológicas existentes, so pena de quedarnos rezagados peligrosamente con respecto a los demás países latinoamericanos y del mundo.
Lamentablemente, en Venezuela, en ambos bandos, gobierno y oposición, no se ha entendido cabalmente la magnitud de los desafíos actuales y, al parecer, ni la misma profundidad de la crisis y existen sectores que sabotean cualquier iniciativa de Diálogo o la quieren utilizar para sacar beneficios políticos particulares y no para buscar con honestidad, una solución a la actual situación.
Sin embargo, no debemos desmayar en la búsqueda de una solución. Los países no tocan fondo y siempre se puede estar peor. Un país no puede bajar la santamaría como lo puede hacer una empresa. Por ello, es necesario trabajar por la búsqueda de soluciones en forma amplia, abierta y compasiva. Todos cabemos en Venezuela, por más diferencias que tengamos y juntos tenemos que buscar y encontrar las medidas acertadas que nos coloquen a la vanguardia de los cambios positivos que ocurren en el mundo.
Como algunos han dicho: tenemos que cambiar nosotros, para poder cambiar el país. Y, ese cambio pasa por reconocernos entre todos, sin distinción política, ideológica, económica o social.
¡Claro que hay solución a la situación venezolana! ¡Todo depende de nosotros!

Maracaibo, 20 de febrero de 2017

Econ. Efrén Gutiérrez – Twitter: @efrengut – email: efrenguti@gmail.com