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Efrén Gutierrez: ¿Cómo medir el éxito personal?


Enero 03, 2017

Una de las necesidades creadas en la sociedad actual es la búsqueda y el alcance del éxito personal. Diversos libros, conferencias, artículos, etc., sobre autodesarrollo, tocan este tema.
¿Y, como podríamos definir los tipos de éxito personal? Podríamos distinguir entre: éxito familiar, éxito profesional y éxito social (económico o político).

El éxito familiar, estaría relacionado con participar de manera armoniosa y reconocida en la familia ampliada, compuesta por padres (a veces hasta abuelos), hermanos, cuñados y sobrinos. Asimismo, se relacionaría con la conformación y estabilización, también armoniosa y feliz, de la familia restringida: esposa o esposo, hijas o hijos y nietos o nietas (a veces, también biznietos y más).
El éxito profesional, vendría dado por el desarrollo y ejercicio destacado de una profesión, con formación académica o no, en cualquier rama del quehacer humano: científico, académico, artístico, deportivo, religioso, etc.

El éxito social, se podría relacionar con el logro de posiciones destacadas en el ámbito económico o político, medidos a través de la formación y consolidación de empresas sobresalientes en la producción de bienes y servicios a la sociedad o el ejercicio de cargos importantes de gobierno local, regional, nacional y hasta mundial.

Uno de los errores más comunes es, limitar el éxito al aspecto crematístico de cambio, a la riqueza material obtenida y a la ostentación de ésta. A pesar de que la riqueza material, brinda la posibilidad, en esta sociedad, hasta hora, de disfrutar de algunas comodidades y lujos que no están al alcance de quien no la tenga: viajes, joyas, trajes, vehículos (hasta aviones), etc., lejos está el éxito verdadero de la posesión y disfrute de esos objetos y eventos.

Muchos de quienes han logrado la obtención de las cosas nombradas, lo han hecho a través de medios poco éticos y hasta delictivos y, por ende, nada tienen que ver con el verdadero éxito. Y, aún, habiéndolos logrados por medios honestos, no pueden compararse con un descubrimiento científico, una invención o el logro de un record en una disciplina deportiva.

Por el contrario, muchos personajes exitosos en la historia como inventores, líderes espirituales y héroes nacionales, vivieron o viven en la más extrema sencillez y frugalidad.
El éxito personal, está conectado entonces, con el desempeño destacado o sobresaliente en algunas o todas las facetas mencionadas anteriormente: familia, profesión y sociedad.

Podemos decir también que, si un hombre o una mujer, logran convivir armoniosamente con sus padres, hermanos y sobrinos, durante toda su vida, puede considerarse una persona exitosa en la familia. Si, igualmente, lo hacen con su pareja, hijos y nietos, también serían exitosos en ese terreno.
Asimismo, si una persona logra destacarse en su profesión ejercida, sea la que sea, y, es reconocida con un excelente desempeño en la misma, con relevancia a nivel local, regional, nacional o mundial, se puede calificar como exitosa, profesionalmente. La membresía y/o participación en las directivas de Sociedades Profesionales o Científicas, pueden ser una muestra de esa actuación destacada.

Y, por supuesto, si una persona destaca en el aspecto económico o político, se puede considerar exitosa en ese campo. La promoción, creación y desarrollo de empresas innovadoras o competitivas de cualquier producto o servicio o la obtención y el ejercicio honesto y eficiente de cargos públicos a cualquier nivel (Alcalde, Gobernador, Presidente, etc.) , son indicadores del éxito social.
El éxito puede ser efímero o permanente. Asimismo, puede terminar en fracaso y viceversa. Mientras más duradero y creciente, será más meritorio y ejemplar.

Por otra parte, es difícil, sino imposible, lograr el éxito en varios o todos los terrenos. Generalmente, las personas se destacan en solo uno de los tipos de éxito. Sólo los grandes personajes, parecieran capaces de triunfar en más de uno de los campos: familiar, profesional y social.
Quiséramos terminar con un poema del escritor ruso, Eugenio Evtushenko, que dice:

Debemos ser grandes

Exijo a los doctores, a los trabajadores portuarios,
y a quien me cose el abrigo
que las cosas deben hacerse bien.
No importa lo que una cosa es,
nada debería ser mediocre.
Desde los edificios hasta las zapatillas.
La mediocridad es innatural.
Lo que es falso no es natural.
Comándate a ti mismo. Sé famoso.
La falta de grandeza es un asunto de vergüenza.

El éxito, entonces, depende de cada persona. Es subjetivo. Se alcanzará, si la persona lo tiene como un objetivo en su vida y hace todo lo posible por lograrlo.

Maracaibo, 02 de enero de 2017 Econ. Efrén Gutiérrez - @efrengut – efrenguti@gmail.com