Síguenos en: Menu

Economía de Guerra


Junio 09, 2015

No cabe la menor duda de que estamos en medio de una economía de guerra de alta intensidad. La utilización del sistema biométrico o "Capta huellas", para acceder a un número limitado de productos de la cesta básica, la restricción de solo poder acceder a estos bienes una vez a la semana y atendiendo al número terminal de la cédula de identidad, dizque para combatir el llamado "bachaqueo" y el contrabando, para mejorar el abastecimiento y las largas colas, no ha logrado el propósito que se buscaba. Como si fuera poco cosa, ahora tendremos que añadirle la Tarjeta de Abastecimiento Seguro, que busca garantizar, no sabemos cómo, los requerimientos mínimos necesarios para la manutención de los hogares venezolanos. Sin embargo, hasta ahora solo conocemos la promesa presidencial, que en 3 meses (mayo, junio y julio) estará resuelto el problema de abastecimiento. Habrá que otorgarle a esta afirmación el beneficio de la duda ¡Amanecerá y veremos!

Tampoco debemos desestimar, el cuestionado TAG o chip de racionamiento de la gasolina, que teóricamente eliminaría el contrabando y las colas, garantizando el suministro del combustible para una semana, pareciera que tampoco este control ha dado los resultados esperados. También, contamos con el SIAMED, Sistema de Acceso a los medicamentos para enfermedades crónicas, cuya eficacia y eficiencia está por verse porque apenas está comenzando. Pero la joya de la corona es el racionamiento eléctrico y del agua potable, que se intenta solapar con la excusa de la inclemencia del clima. No admitiendo que es la falta de inversiones, la carencia de mantenimiento y la corrupción desatada, la culpable de las penurias que estamos padeciendo.

No podemos dejar de mencionar, el racionamiento de las divisas para viajeros y el racionamiento de hecho de la movilidad para viajar hacia el exterior.

¡Señores, estamos viviendo una situación parecida, a la que vivió Cuba, en el llamado "periodo especial", cuando se derrumbó la Unión Soviética! ¡Cualquier semejanza, no es mera coincidencia!

Eso creemos.

Alfredo Gordon