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Dos años de economía de guerra


Abril 23, 2015

Después de dos años de gestión de N.Maduro, el pueblo venezolano cada día tiene menos esperanzas de alcanzar el nivel de bienestar que merece. En el último bienio, se observa un marcado deterioro en los indicadores económico-sociales, que se acentúa en el 2015. Lo único que se ha radicalizado es una "Economía de Guerra" propia de un régimen militar y autoritario. Es el Estado venezolano con su exagerada intervención y control sobre la economía el gran responsable de la situación que experimentamos.

Esta "Economía de Guerra" se manifiesta en la militarización de nuestras vidas, en el racionamiento del consumo, el aumento de las importaciones, el desempleo y el subempleo, el control de las divisas, el desabastecimiento generalizado, el desestimulo a la inversión, el hostigamiento al sector privado, y en general, en la escasa racionalidad en la asignación de los recursos escasos.

Esta "Economía de Guerra" inspirada en la lucha de clases marxista, aun antes de la baja de precios del petróleo estaba mostrando graves síntomas de deterioro. En el 2013, el crecimiento del año precedente no pudo mantenerse .Se redujo en un 80 por ciento, llegando solo al 1,3 por ciento del PIB. En 2014 la economía se derrumbó al decrecer el PIB en un 4 por ciento. Según estimaciones del FMI en 2015 se prevé una contracción del 7 por ciento del PIB, gracias a "los controles administrativos generalizados y otras distorsiones que han intensificado la escasez de productos básicos". A este estancamiento hay que sumar el efecto perverso de la inflación. En 2013 ascendió al 56 por ciento, en 2014 al 68 por ciento y estima el FMI que en 2015 llegará al 100 por ciento.

Han sido dos años de profundización de la estanflación golpeando de manera especial a los estratos más bajos de la población. El ingreso laboral mínimo resulta inferior en más de un 20 por ciento al costo de los alimentos esenciales. Durante estos dos años de gobierno de Maduro, la pobreza ha tenido un incremento del 33 por ciento. Con la caída de los precios del petróleo, alcanzaremos los niveles más altos de pobreza de ingresos en las últimas tres décadas. En el resto de los países del continente la pobreza se ha estancado. En 2015 la situación de hogares en pobreza puede superar al 50 por ciento de ellos. Más de 4 millones de hogares tendrán dificultades graves para su alimentación, la atención de la salud y la educación. En consecuencia, después de dos años de "Economía de Guerra" socialista nada tenemos que celebrar. Por ello, plantear la "radicalización de la revolución" es condenarnos a más estanflación, escasez, desempleo y penurias. Los responsables de esta crisis no son los sectores económicos o la oposición. Es el régimen militar y autoritario de Maduro, que en nombre del Socialismo del siglo XXI, le ha declarado la guerra a la democracia, al estado de derecho y a la economía mixta y social de mercado.

Jorge Sánchez Meleán