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¿Diálogo, con represión?


Mayo 16, 2014

Esta autocracia inepta, corrupta y represiva cree engañar incautos con sus ya recurrentes ofertas de diálogo que siempre han sido una farsa, en tanto se trata de un régimen despótico que no reconoce a la oposición que la ofende, la discrimina y la reprime ante toda protesta por muy pacífica que sea. Ni siquiera reconocen a los gobiernos de los estados y municipios legítimamente constituidos por miembros de la oposición. A los alcaldes y gobernadores no adeptos al gobierno nacional se le retardan y escamotean recursos que legalmente les corresponde, se le quitan competencias, como es el caso por ejemplo del alcalde Antonio Ledezma, creándole un gobierno paralelo, inconstitucional, despilfarrándose así esfuerzos y recursos. Los tres niveles de gobierno nacional, estadal y municipal, tienen por ley que coordinar sus funciones para hacer más eficiente la acción gubernamental como un todo orgánico.

En vez de coordinar, este régimen se dedica a torpedear y chantajear a los gobernantes de la oposición. A este respecto es de apuntar el gobierno paralelo al gobernador de Miranda a cargo del canciller Jagua, distrayendo a éste el ejercicio de sus competencias. A cada gobernador de la oposición le imponen un gobierno espurio. Estos gobiernos paralelos aumentan la ineptitud de este régimen que es una de sus características esenciales desde que se inició en 1999. Estos gobiernos paralelos no le entregan cuentas a nadie, siendo otra característica esencial de esta autocracia corrupta, que ha despilfarrado más de un billón de dólares que han ingresado al país por exportación de petróleo y deuda pública externa contraída en estos 15 años. El despilfarro, el robo y la destrucción del aparato productivo son los generadores de una escasez creciente y la inflación más alta de toda nuestra América.

Es la escasez, la inflación, la inseguridad, el desempleo, deterioro de los servicios públicos, etc, lo que viene generando las protestas de la población, protestas que vienen siendo reprimidas con perdigones, armas de fuego, bombas lacrimógenas por parte de cuerpos policiales, guardia nacional y colectivos armados (fascios criollos o camisas rojas). Este régimen como toda autocracia que pretende eternizarse en el poder, viene acudiendo cada vez más a la represión física y verbal a los ciudadanos con torturas, cárcel, despojo de inmunidades parlamentarias y de cargos a alcaldes legítimamente electos. Estos despojos se dan atropellando la constitución y las leyes por unos poderes públicos subordinados al poder ejecutivo ¿Es reprimiendo tan despiadadamente, violando descaradamente los derechos humanos y políticos como pretenden establecer un diálogo con la oposición? Es una estrategia más del régimen para distraer la atención de los venezolanos de los problemas que nos agobian, que lamentablemente se agravarán, particularmente la escasez, la inflación y la inseguridad. Son estos problemas los que están diezmando a un régimen que entró en fase agónica.

Rafael Piña Pérez
Presidente de la Academia de Ciencias Económicas del Estado Zulia.
pprafael1912@hotmail.com