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Deterioro del bolívar + inflación = pobreza


Mayo 29, 2015

En materia cambiaria, Venezuela ha experimentado una amplia gama de políticas, buscando corregir las presiones al alza en el precio del dólar. Luego de la maxidevaluación de 1983 (Viernes Negro), tras varios años de fuga de capitales y de un tipo de cambio fijo, se establece un régimen en el que coexistían tres tipos de cambio: dos de ellos para importaciones prioritarias y pagos de deuda y un tercero libre, lo que introdujo una serie de distorsiones en el mercado cambiario.

El régimen de crawling peg, que fuera adoptado en octubre de 1992 con el fin de frenar la tendencia especulativa que había generado la liberación cambiaria de 1989 en un clima de fuertes presiones inflacionarias y expectativas de devaluación y que consistía en pequeños ajustes (entre 10 y 15 céntimos diarios) sucesivas anunciadas en función del diferencial inflacionario, fue sustituido el 29 de abril de 1994 por un esquema de subastas que entró en operación el 4 de mayo, partiendo con un TC de 118,2 bolívares por dólar.

El nuevo esquema, también de subasta, permitía que el precio del mercado paralelo fuese el marcador para la cotización de divisas, sobreviniendo una rápida y acentuada devaluación del TC, que llevó el precio de la divisa más allá de los 200 bolívares por dólar. Ante estas circunstancias el gobierno, luego de intentar intervenir en el mercado expandiendo la oferta de dólares con lo que logró reducir el precio del dólar a 180 bolívares, se vio obligado a establecer de facto un control de cambios y fijar el TC en 170 bolívares, circunstancia que se mantuvo hasta diciembre de 1995 cuando el bolívar fue objeto de una nueva devaluación, esta vez a 290 Bs./$. En 1996, se deja al tipo de cambio fluctuar dentro de una banda, alcanzando ese mismo año el techo de la misma y manteniéndose esta presión alcista hasta 2015.

Como vemos los controles de cambio han llevado que el valor intrínseco del bolívar se haya pulverizado, generando cada día mayor presión sobre la tasa de tipo de cambio y en la desconfianza del bolívar como moneda de reserva, ahorro y patrimonio, lo que genera a su vez mayor presión sobre la moneda, creando un círculo vicioso de mayor devaluación y mayor inflación y perdida de la confianza. Resultado: empobrecimiento brutal de la población más vulnerable, reducción del poder de compra del salario, inflación galopante y desmejora de la calidad de vida de las mayorías.

¿CUÁLES HAN SIDO LAS CONSECUENCIAS DE ESTAS MALAS POLÍTICAS?
¡Pobreza! El incremento de la pobreza en los últimos años es consecuencia, entre otros factores:
• Brutal devaluación del bolívar, pasando de 1,9 bolívares por dólar en 2003 a 275,00 bolívares por dólar actualmente (devaluación de 13.859%).

• La brecha cambiaria entre el dólar oficial, a 6,30 bolívares, (absurdo) y el tipo de cambio paralelo de 275 bolívares por dólar (absurdo) pasa de 4.000% de diferencia. Arbitraje fenomenal que crea corrupción y sobrefacturación.

• Del aumento generalizado y continuo de los precios de los bienes y servicios, el proceso inflacionario incide en la pérdida del poder adquisitivo del salario real, y en la capacidad de compra del ingreso, en especial en los componentes de la canasta básica, repercutiendo en los más pobres. Ya la economía venezolana se encuentra con una inflación de tres dígitos. El indicador subyacente (oculta en los subsidios a los alimentos y el control de precios) alcanza 176%.

SALARIO MÍNIMO EN TÉRMINOS DE US$
Con el nuevo aumento del 30% equivalente a Bs. 1.686,72 el sueldo mínimo pasa de Bs. 5.622,48 a Bs. 7.309,20. Si lo calculamos al precio del mercado paralelo Bs.275 por dólar, el sueldo mínimo en Venezuela es de US$ 26,57. Es bueno resaltar que el salario mínimo en Cuba es de US$ 19,00 dólares y en Ecuador el salario mínimo es de US$ 354,00 más otros complementos.

DOLARIZAR EN VENEZUELA UNA ALTERNATIVA
La dolarización plena en Venezuela para lograr definitivamente un quiebre total de las expectativas de devaluaciones futuras del bolívar, eliminar la desconfianza y abatir la inflación a un dígito en el mediano plazo, mejorando la calidad de vida de los venezolanos.

BENEFICIOS
Estabilización y reducción de la inflación a niveles internacionales de un dígito.

Bajas tasas de interés y con ello mayor acceso a los capitales.

Eliminación de riesgo de emitir dinero sin respaldo lo que provocaba altos índices inflacionarios.

Se descarta cualquier influencia política en el manejo monetario y fiscal del país.

Credibilidad en el esquema monetario y en consecuencia atracción de capitales extranjeros (inversión directa).

Mayor integración a mercados internacionales, de capitales y valores atrayendo inversión foránea de portafolio.

La dolarización, no es la fórmula mágica para resolver los problemas económicos del país, pero logrará, a corto plazo, una estabilidad monetaria que incluye una reducción drástica de la inflación a nivel de un dígito, tasas de interés bajas, y de la incertidumbre para invertir.

Guillermo García N.
finanzasaldia@gmail.com
@asesorfinaciero