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Detener el empobrecimiento


Noviembre 26, 2015

Las empresas han perdido valor con una devaluación de proporciones inexplicable. Este año vamos a terminar con una caída del PIB de más de 8% y una inflación por encima de 160%.

El tema más importante que debería atender el país tiene que ver con el proceso de deterioro acelerado de la economía. Sin embargo el tema no aparece en el debate nacional y cuando lo hace es porque alguien lo incorpora en el discurso político sin seriedad ni profundidad.

La situación económica de Venezuela es grave y requiere de acciones concretas ya. La población se está empobreciendo, la industria está dejando de producir, la banca, gran beneficiaria del bum petrolero, se está descapitalizando con unos prestamos que cada día valen menos y las empresas han perdido valor con una devaluación de proporciones inexplicable.

Este año vamos a terminar con una caída del PIB de más de 8% y una inflación por encima de 160%. Cada vez estamos produciendo menos. Como estamos produciendo menos, necesitamos importar cada vez más y cada vez tenemos menos dólares porque estos provienen del petróleo y los precios del petróleo se redujeron a la mitad.
Tenemos un problema grave de liquidez monetaria. Las reservas internacionales liquidas están en cero. Somos un país que depende de las importaciones, no solo para el consumo, sino también para la producción. La industria venezolana no puede producir sino tiene dólares para importar materia prima.

Esas estadísticas dicen muy poco en el papel, pero en la calle se traducen en pobreza, en pérdida de oportunidades, en desnutrición infantil, en pérdidas de empleo, etc.

El año que viene no pinta nada bien. Los precios del petróleo han caído a la mitad y no hay síntomas de que eso pueda mejorar en el corto y mediano plazo. La oferta petrolera sigue aumentando con USA, Canadá, Irán y Libia, mientras las economías más importantes del mundo y que demandan más petróleo están teniendo problemas de crecimiento (China, Europa y USA). En Europa se están viendo síntomas de deflación (caída de los precios generales de bienes y servicios) y eso presenta un riesgo muy serio de recesión.

La economía venezolana necesita con urgencia un conjunto de medidas coherentes.
En primer lugar es fundamental el diseño de una nueva estrategia para el manejo de las divisas de manera que el país cuente con suficientes para cubrir las necesidades de importación.

El país tiene reservas, lo que no tiene es reservas liquidas, es decir, reservas que puedan convertirse en dinero para atender las necesidades hoy. La forma más expedita para hacer liquidas nuestras reservas es revirtiendo la estupidez que significó traernos el oro de los bancos extranjeros para el país. Más de 60% de nuestras reservas están en oro y el oro es reserva líquida siempre que esté depositado en el exterior porque de esa manera sirve como garantía de préstamos que, al estar completamente garantizados con el oro, cobran intereses muy inferiores a los que estamos pagando en este momento.

En segundo lugar, es imprescindible que vayamos a una reforma fiscal que obligue a restringir el gasto público. El gasto público representa hoy más de 45% del PIB. Es un gasto que se financia con dinero que no tiene respaldo. Eso genera una inflación incontrolable que empobrece a la población y dificulta la actividad económica productiva. En este sentido es imprescindible devolverle la autonomía al BCV y reestablecer límites al financiamiento público con dinero inorgánico.

En tercer lugar, se debe llevar adelante una estrategia de incentivos para la inversión privada y particularmente para la inversión petrolera. Las inversiones en la Faja Petrolífera son una necesidad si queremos retomar el crecimiento.

Estas cosas se pueden hacer ya, en este mismo momento y con este gobierno. No hay que esperar el 2016, ni el 2019. Es urgente para detener el proceso de empobrecimiento dramático que estamos viviendo los venezolanos.

@pedropabloFR
Pedro Pablo Fernández