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Desnudando las revoluciones


Mayo 20, 2014

"Descubrí que la revolución era hija de la crítica y que la ausencia de crítica había matado a la revolución. La crítica es el instrumento para desenmascarar a los falsos absolutos y denunciar sus atropellos" Octavio Paz.

Dicen que la historia no se repite, pero, algunos hechos sociales suelen aparecer recurrentemente en la vida de la sociedad, sobre todo esa obsesiva y afanosa utopía ideológica que se ha dado en llamar "revolución". Todas las revoluciones políticas son terribles porque ellas se proponen la toma del poder de manera violenta para cambiarlo todo, aunque siempre se repitan los mismos viejos errores y anacrónicas posturas, que no solo tienen un alto costo en vidas, sino además en las condiciones materiales de la existencia, y más triste aún, en términos de pérdida de esperanza y de futuro de generaciones enteras.

El resultado de todas las revoluciones ha sido siempre el mismo: la destrucción y la nada porque nada se sabe construir sobre las ruinas. De un diario inédito de un viejo comunista mexicano, Chistopher Domínguez, se extraen estas notas de noviembre de 1989: "La historia de este siglo es la historia de una gigantesca decepción. Su ruina representa el ansiado fin de la locura. Después de incontables esfuerzos se ha podido comprobar que, como muchos de nosotros habíamos advertido, la revolución fue un fiasco. Detrás de sus buenos deseos, su ansia de mejorar el mundo y su pasión por la utopía, siempre se ocultó una tentación totalitaria. Siempre. Cada vez que la izquierda se aproximó al poder, fuese por vías democráticas o revolucionarias, demostró su incapacidad para gobernar, sus taras ideológicas y su tendencia hacia la corrupción."

Octavio Paz, uno de los más grandes intelectuales mexicanos, quien también fue militante de la causa comunista, expresó en su libro "Itinerario": "Los socialismos de los países subdesarrollados fueron, desde el punto de vista de la teoría, un contrasentido y, desde el punto de vista de la política y la economía, un desastre colosal. No dejaron sino ruinas. Ojalá que esas naciones aprendan de sus descalabros."

En Venezuela se insiste en transitar por las vías del fracasado comunismo. En sentido contrario de la historia, a un costo terrible hasta ahora: la degradación política y el desbarajuste económico. Mientras tanto, la Cuba socialista da una vuelta en U, como dice Gerver Torres, aprobando una ley de inversiones para atraer capitales extranjeros después de haber sacrificado a su pueblo desde hace más de diez lustros detrás de la utopía comunista.

Neuro J. Villalobos Rincón
nevillarin@gmail.com