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Delitos de lesa humanidad: hambruna y desnutricion por José Pons


Agosto 26, 2016

Era imposible pensar que en nuestro país se pudiese hablar en términos de hambre y desnutrición, con un ingreso alto de dólares americanos; destacando que el país se construyo en 45 años con un dólar que no superaba los 8 dólares. Kuwait, modelo de país en desarrollo, hoy muestra el manejo práctico de su renta petrolera convirtiéndose en una nación, colmada de prosperidad, modernidad y por cierto, hay que señalarlo sin índices de pobreza y hambre importantes.

Es así, que las comparaciones en cualquier dirección que realicemos, los países petroleros muestran éxitos y adecuados estándares de vida a su gente, menos Venezuela. Nuestra realidad, con la canasta familiar según últimos datos de Cendas en 363.866,73 Bs y un sueldo básico de 22000,00 y un ticket alimenticio en 45000,00 no da para dar respuestas de alimentación, sin mencionar la inflación galopante más grande del mundo.

Ahora, Si bien en el marco de la legalidad en el manejo de los delitos de Lesa Humanidad indica que existe una importante zona gris no contemplada en el concepto legal. El progresivo análisis de empobrecimiento iniciado por el gobierno de Hugo Chávez y profundizado por Nicolás Maduro, muestra sin duda alguna el progreso en aumento y su carácter sistemático de las medidas que condujeron al país a la situación de hambruna y desnutrición. Esto nos indica, que los actos que comentamos y sus formas metódicas y crecientes, concebidas y cometidas como parte de un plan o política preconcebidos, al mismo estilo de los Castro en Cuba, son determinantes para así calificarlos como de Delitos de Lesa Humanidad.

En resumen, son delitos de Lesa Humanidad toda acción del gobierno y ahora se puede decir del Estado venezolano, que causen intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental de un grupo, sociedad o país. Es este complot cubano-chavista, deberemos iniciar como sociedad: procesos, identificaciones, señalamientos y complicidades que asocien por colaboración a cualquier funcionario de este Estado-Gobierno, que acompañen tales actos.

Hoy por hoy Sasanova establece a la región zuliana con el más alto índice de desnutrición; en el marco de una hambruna que poco le importa al gobierno mientras no le afecte su estadía en Miraflores o los Cóndores en el Zulia y afirma por otro lado, la muerte de 190 niños al mes por desnutrición y neonatos en el país. Nos preguntamos, y en el resto del país, que de una forma u otra no están cerca de las fronteras y de posibilidades de menguar tal infortunio.

Finalmente, hay demasiadas goteras en la Nación. No hay "cacharros" que logren sostenerla y nada de lo que realicen soluciona nada. Las exigencias se multiplican y van en proporción al aumento compulsivo de sueldos y salaros. A falta de respuesta del "deber ser" por algunos sectores políticos, la resistencia civil, el pronunciamiento de la constitución, el articulo 350 y demás especies, estarán rondando alrededor de tales infortunios.

JOSÉ PONS