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Degradación socialista


Mayo 15, 2014

Hay quienes todavía creen en el socialismo marxista o su versión chavista del siglo XXI, promotora de la lucha de clases con división del país; creen que se podría organizar una sociedad productiva, con niveles de igualdad propios del sueño de la vida en comuna. Cuando se les recuerda el fracaso de China comunista, la Unión Soviética y otros, surge la consabida frase que ellos "no aplicaron bien los principios socialistas". Parece que confían en la superior capacidad y honestidad de los dirigentes del PSUV, a pesar de la evidencia de corrupción sistemática, enriquecimiento visible y del deterioro socioeconómico marcado por los bien conocidos principios socialistas y sus consecuencias (controles, estatizaciones, intervenciones, caída de producción, mercados negros, contrabando y escasez). Entre estos socialistas, algunos intelectuales negados a entender la historia y otros voluntaristas marxistas marcados por la desigualdad y el resentimiento personal, han contribuido por acción u omisión a mantener a Venezuela en el curso actual, hacia un gran fracaso, el cual está arrasando con los beneficios sociales pasados, por los cuales la población le dio su apoyo a Hugo Chávez.

Al final, con Maduro al frente, se trata de una élite gobernante poco creativa, con esclerosis ideológica, muy corrompida, proveniente de las luchas de la izquierda marxista del siglo XX, unida a golpistas incubados en la FAN; reconocidos como cogobierno en la llamada "unión cívico-militar". Es evidente que ninguna democracia sana puede mantener un engendro de esta naturaleza, fuera de la Constitución. No deja de ser sorprendente cómo en nombre de la búsqueda de mayor igualdad social, se degeneró en una situación como la actual. Hugo Chávez inició un plan de desarrollo socialista, el cual fracasó en su base económica; por lo cual la red de beneficios sociales pasó a ser financiado con deuda, negocios poco claros con potencias extranjeras e impresión de dinero sin valor en el BCV. Esta situación es insostenible y de ahí el acelerado deterioro. Pero Chávez logró crear grandes subsidios explícitos o implícitos, a tal punto, que el gasto social se convirtió en el engranaje de la movilización electoral y el ventajismo político. Un sistema socioeconómico que perversamente se esfuerza en mantener el subdesarrollo, para sostener a los fracasados en el poder.

Orlando Ochoa
@orlandoochoa