Síguenos en: Menu

DEDO EN LA LLAGA: HAMBREE…EN MAYÚSCULA


Junio 07, 2016

Las reservas alimentarias disminuyen a ritmo vertiginoso, mientras colas, protestas y el hambre crecen conjuntamente con desnutrición los cuales son tema de conversación en todos los estratos sociales, sobre todo las más desposeídas, donde el régimen se había consolidado con cuentos del capitalismo salvaje que llegaron creer que en la etapa democrática los pobres comían perrarina; un alimento costo para animales repitiendo la ficción mientras los disminuidos cerebrales aun persisten en creer las utopías revolucionarias.

Mis amigos de la antigua clase media, asombran con relatos en extremo que algunos muestran como han tenido que hacer huecos extra a sus cinturones y confiesan abiertamente que están pasando necesidades extremas de desnutrición. El régimen en sus momentos finales, apela al arma poderosa de los estados dictatoriales y totalitarias confiscando la comida a los privados, para hacer bolsas que apenas llegan a un pequeño sector de la población identificado con su causa, en creencia que el problema es distribución y no producción fundando más incertidumbre en el soberano con aquella frase de Stanlin: Si controlas comida del pueblo, controlas al pueblo y van a estar agradecidos de lo poco que le damos…¿Lo dudas ?

La industria alimentaria del país, que produce el 85% del abastecimiento nacional según cifras de organismos reconocidos, espera promesa de obtener dólares para insumos. Pero, importaciones bajaron mínima expresión por falta de moneda verde y crisis aflora a la espera que supuestos motores fantasiosos prosperen. Se necesitan 25.000 millones de dólares para cancelar deudas de alimentos y mantenerlas en ese orden para este año sin embargo, y tan solo disponen de 12 mil.

Subsidios a productos básicos por igual se esfuman creando mayor inflación en creencia que disminuirá bachaquero ilícito, la soberanía alimentaria propagandística del régimen viola artículo 305 y 308 de la Constitucion y además el pacto internacional de de la ONU con derechos económicos, sociales y culturales y D.D.H.H. al crear apartheid alimentario que con los CLAP la provoca que desnutrición aumente lentamente.

Mientras algunos países desarrollados importan desechos de alimentos, para plantas de energía de calefacción y electricidad, en el nuestro, los compatriotas desafortunados se pelean por los desechos en principales mercados, escenas dantescas nunca vistas en nuestra historia corroborados en videos por redes sociales. El régimen por su incapacidad lejos de exportar alimentos como el resto de los países latinoamericanos la disminuyo en 90% ante la verdadera realidad que cada día producimos menos y el abandono de producción agrícola.

Cifras espeluznantes ofrecen últimas encuestas hechas por la UCAB y Encovi y demuestran que la población solo come dos veces al día y un 93% de las familias más pobres, no gana lo suficiente para su alimentación mientras que el consumo de carne y proteínas se estima mermo en 85% creando desnutrición. Por su parte el Cendas preciso que el costo de la vida aumento en 574, 8% en un año, 47,9% cada mes y 1,6% cada día, mientras alimentos subieron 718% entre abril del 2015 y abril del 2016 y la UCV, UCAB y Simón Bolívar coincidieron en encuestas que el 87% no tiene para comprar alimentos.

Tal vez esas cifras vistas en el papel fríamente no revelan el drama de lo que acontece, pero explicadas en lenguaje coloquial solo tienen una repuesta, hambre crónica y malnutrición generalizadas en pérdida de peso en adultos y aparición de problemas de desarrollo en niños con la falta de alimentos energéticos y proteínas que hace crecer tasa de mortalidad donde niños y ancianos son los más afectados. Mientras, el oficialismo insiste en su trillada "guerra económica" y oposición en que corrupción se tragó todos los dólares las líneas de producción cerraron plantas y no cuentan con insumos necesarios para producir y menos dólares para reponer inventarios.

Empresas venezolanas perdieron créditos de proveedores extranjeros porque deben 25.000 millones. Se requieren al menos 25.000 millones de dólares para importar comida pero, la venta de petróleo no superará los 20.000 millones de dólares. Junio avanza y el hambre y protestas por igual ¿podrán los CLAP solventar la crisis? ¿Serán capaces de aguantar un mes más cuando desaparezca todo? Las respuestas quedan de su parte y por hambre mas falta de electricidad, cada día, escribiremos menos.

ARISTÓTELES SOTO