Síguenos en: Menu

De rico a miserable


Enero 29, 2015

Venezuela ¿estado indigente de América Latina? Peligra participación de la República Bolivariana en Mercosur, tras deuda de 5 mil millones de dólares contraída con exportadores brasileños, empresas de construcción y aerolíneas. Funcionario de la Cámara de Comercio Exterior de Brasil, dice que algunas compañías solo exportan a Venezuela si reciben dinero por adelantado

BASURA
¿Recuerda el lector de TalCual cuando el presidente Nicolás Maduro, en uso de sus atribuciones constitucionales, vilipendió en marzo de 2014 a las autoridades panameñas que estaban reclamando la cancelación de deudas impagas?

Con atinados razonamientos Maduro explicó al entonces presidente Ricardo Martinelli –por cierto, ya reemplazado– que Venezuela no le debía un centavo a nadie. Por lo tanto, era innecesario rescindir compromisos inexistentes.

De paso Maduro rompió relaciones diplomáticas con Panamá, luego que Martinelli propuso convocar a la OEA para discutir la "represión" a protestas opositoras en Caracas y en otras ciudades del país.

El presidente venezolano acusó en esa ocasión a Martinelli de ser "un lacayo de Estados Unidos", y de participar en una conspiración para derrocarlo. Era la época en que el jefe de estado trataba de usar la cautela para lidiar con otros gobiernos latinoamericanos. Y aunque algunos de sus partidarios lo alentaron, rehusó viajar a Panamá para lidiar con su enemigo de hombre a hombre.

A su vez, el entonces ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores (MPPRE) Elías José Jaua Milano, informó que el "90 por ciento" de la deuda por entre 1.000 y 1.300 millones de dólares reclamada por Martinelli –se manejaban ambas cifras– "era fraudulenta". Jaua Milano prometió presentar cargos penales contra el gobierno de la ex nación hermana.

Jaua Milano dijo que su gobierno había pagado a empresarios panameños por la importación de bienes que nunca llegaron a Venezuela.

Ignoramos en qué quedó esa denuncia por fraude. Es posible que las autoridades panameñas hayan solucionado el problema bajo cuerda acatando así el reclamo venezolano.

¿Alguien escuchó en fecha reciente a funcionarios panameños solicitar que sea devuelto el dinero que antes reclamó al estado venezolano? Nada, ni un gorjeo. Está demostrado que cuando un gobierno soberano responde a los agravios de manera mesurada la razón triunfa.

En septiembre pasado, Jaua Milano fue reemplazado por Delcy Eloina Rodríguez Gómez, cuya labor es seguir rechazando categóricamente actitudes impertinentes como las del expresidente de Colombia Andrés Pastrana, "violatoria de las buenas relaciones de vecindad entre Colombia y Venezuela", lamentando, al mismo tiempo, que "penosamente, la Canciller de la hermana República se haga cómplice de estas acciones inamistosas".

Aclaramos que Elías José Jaua Milano ha sido promovido o degradado en fecha reciente a la vicepresidencia del Socialismo Territorial y es ahora ministro para las Comunas y el Desarrollo Social.

En el curso de sus funciones ha tenido algunos roces con las autoridades brasileñas que han cuestionado su decisión de viajar con una niñera/guardaespaldas. Esa precaución no se debe a que alguien le desee el mal a Jaua Milano, sino para protegerlo de sus admiradoras.

Es sabido que los cantantes Tom Jones y Elvis Presley incluían personas armadas en su comitiva por razones parecidas. Y si mencionamos el hecho no es por echar sal en la herida, sino porque empresarios brasileños están acudiendo a todo el arsenal de la guerra sucia para intentar el cobro de otras deudas apócrifas. Y seguramente están evocando el episodio de la niñera de Jaua Milano para malquistar al gobierno de Dilma Rousseff con las autoridades venezolanas.

En estos momentos el gobierno de Maduro sigue acumulando deudas inexistentes que suman ya decenas de miles de millones de dólares. Y no se trata de lo que debe pagar a los tenedores de bonos venezolanos, o al gobierno de Beijing.

Hay además 3.700 millones de dólares que reclaman aerolíneas internacionales, 3.500 millones de dólares exigidos por importadores de productos farmacéuticos, 4.200 millones de dólares solicitados por importadoras de alimentos, y 3.000 millones de dólares que exige el sector automotriz. (Los datos fueron proporcionados por el profesor de Harvard y ex ministro venezolano Ricardo Hausmann. Hasta el momento, aunque la figura de Hausmann fue abundantemente insultada, las cifras no han sido cuestionadas por un solo funcionario venezolano).

Y ahora, a esas deudas imaginarias del gobierno chavista se suman los 5.000 millones de dólares que supuestamente le corresponde reintegrar a Brasil, y que podría poner en peligro su permanencia en Mercosur.

CUENTAS CLARAS CONSERVAN LA ENEMISTAD
José Augusto de Castro, presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Brasil, dijo en un reciente artículo en BBC Brasil que si la crisis económica se profundiza en Venezuela, "su participación en la comunidad del Mercosur será puesta en entredicho".

Venezuela debe a los brasileños "más de 5.000 millones de dólares, especialmente en bienes manufacturados y en alimentos", indicó Castro. "Y la única razón de que los empresarios brasileños no hayan cancelado" sus relaciones comerciales con Venezuela, añadió el funcionario, "es porque no desean perder el mercado".

El diario Globo de Brasil, en su edición del 19 de enero pasado, dijo que Venezuela es el país de América Latina más afectado por la caída en los precios del crudo, que se cotizaba a casi 100 dólares por barril en junio y tiene ahora un precio de 39 dólares. Como la venta de petróleo representa el 95 por ciento de los ingresos en divisas del estado venezolano y más de un 40 por ciento del presupuesto nacional, la baja del precio del crudo es una catástrofe. La inflación de Venezuela, de más de un 60 por ciento anual, es 10 veces superior a la de Brasil, hay escasez de artículos de primera necesidad, y, según el periódico brasileño, "algunas personas ya están apostando al default", la cesación de pagos.

La agencia Fitch, que evalúa riesgos financieros a nivel mundial bajó en fecha reciente la calificación de Venezuela a CCC. Eso indica la posibilidad de una moratoria de la deuda externa.

El profesor Eduardo Carvalho, experto en economía de América Latina, declaró al diario que "Venezuela está al borde de la insolvencia". Carvalho predijo que la moratoria "se podría registrar en los próximos meses".

¿Cómo afectará esa situación a Brasil? De muchas maneras. Venezuela es responsable por el tercer más grande superávit en la balanza comercial de ese país, detrás de China y de Holanda.

O, lo que es lo mismo, gracias en parte a las compras venezolanas, las finanzas brasileñas lucen mucho mejor de lo esperado. Hay también varias empresas brasileñas que han invertido en Venezuela, como Gerdau, Braskem, Alcicla y el Grupo Ultra. Además, varias firmas de construcción operan en la República Bolivariana.

Según Carvalho, "la crisis venezolana podría convertirse en un mayor desafío para Mercosur. Es difícil creer que el presidente Nicolás Maduro solucionará el caos en que está sumida la economía de ese país sin una gran devaluación. Pero las consecuencias del ajuste son impredecibles. El peor escenario es un aumento de la inestabilidad política o un alzamiento social". En cuyo caso, Mercosur "podría actuar".

También Castro, el presidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil comparte el criterio de Carvalho. "Si la crisis en Venezuela se agrava", dijo el funcionario, "la decisión de incluir a esa nación en el Mercosur deberá ser analizada".

Castro indicó que "no ha existido un incremento del comercio en años recientes, y la crisis de Venezuela afectará futuras negociaciones de Mercosur con otros países y bloques".

José Augusto, otro funcionario de la Cámara de Comercio Exterior de Brasil, dijo al periódico Globo que Venezuela tiene deudas atrasadas con exportadores brasileños que alcanzan a 1.500 millones de dólares. "A raíz de eso", señaló, "algunas compañías solo exportan a Venezuela si reciben dinero por adelantado".

El diario financiero Valor Internacional de Brasil calculó la deuda de Venezuela con exportadores, empresas de construcción y aerolíneas en unos 5.000 millones de dólares. Eso es más de lo que Brasil exporta a Venezuela. En el 2014 envió al vecino país mercancías por 4.630 millones de dólares.

Un 40 por ciento de los 12.000 millones de dólares que el gobierno de Caracas no ha cancelado a sus abastecedores a nivel mundial, corresponden a la deuda contraída por Venezuela con Brasil.

Esperemos que los acreedores del estado bolivariano no copien la mala costumbre de algunos hospitales norteamericanos, que rehusan dar de alta a sus pacientes hasta que les pagan los honorarios médicos. Uno de los funcionarios a los que han echado el ojo es al ex canciller.

Pero ya el gobierno de Maduro sabe cómo reaccionar ante las amenazas. Después de todo, el general Hugo Carvajal logró retornar sano y salvo a territorio nacional cuando se intentó secuestrarlo en Aruba, donde debía recibir el placet de cónsul, y despacharlo a Estados Unidos, cuyas autoridades intentaban ofrecerle como vestuario un traje de presidiario.

Mario Szichman
marioszichman.blogspot.com