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¿Cuál sacudón?


Septiembre 09, 2014

Solo un régimen metido en un callejón sin salida, puede tener en vilo a un país durante varios días y finalmente durante tres horas seguidas, simplemente para hacer cambios gatopardianos en algunos ministerios. Es inconcebible que, en medio de una estanflación pocas veces experimentada, que significaría en 2014 un decrecimiento del PIB de 5 por ciento, con una inflación del 70 por ciento, no se proponga ninguna política económica coherente para enfrentar semejante coyuntura. Solo se anuncia que la economía tendrá una Vicepresidencia militar con dudosa experticia en la materia. Ni una sola palabra sobre las reformas económicas anunciadas por R. Ramírez en Londres. ¿Qué ocurrirá con la unificación cambiaria propuesta? ¿Hasta cuándo seguirá el control de cambios? ¿Qué giro debe tomar el control de precios? ¿Qué ocurrirá con el gasto público y la liquidez monetaria? ¿Qué políticas se tomarán para impulsar la diversificación de la economía? Los cambios en materia petrolera tampoco significaron mucho. Al fin, el régimen se dio cuenta de la necesidad de separar al Ministerio de Petróleo y Minería de la Presidencia de PDVSA. Durante catorce años, Ramírez se cobró y dio el vuelto y hoy la empresa es un verdadero desastre. Del Pino, el nuevo Presidente, tendrá que enfrentar restricciones de caja, la disminución de la producción y refinación, el grave endeudamiento de PDVSA y hasta la importación de petróleo de Argelia para la producción de los petróleos pesados de la faja del Orinoco.

El nuevo Ministro del Petróleo, con graves fracasos en las áreas petroleras a su cargo, no tiene experiencia en las tareas que debe cumplir. Todo indica que en materia petrolera las cosas seguirán igual: el petróleo seguirá siendo el único soporte del populismo bolivariano. Nada de sembrarlo. Se había prometido asimismo un cambio importante en la estructura del "Estado burgués". Pero la superficial respuesta fue la fusión de seis ministerios en tres, permaneciendo veintisiete en total. El Estado Socialista pareciera fundamentarse en un burocratismo inédito con elevados grados de ineficiencia y corrupción. Y ante la peligrosa caída de las reservas internacionales, solo le quedo al régimen crear en paralelo en el Banco Central una cuenta única para depositar los recursos provenientes de Fonden, el Fondo Chino y otros fondos.

Ojalá ahora estos recursos se manejen con más transparencia. Finalmente, para seguir "asombrando" al mundo con los avances de la "revolución bolivariana" se aprobaron cinco "revoluciones" más: la económica; la del conocimiento, ciencia, cultura y tecnología; la profundización de las misiones socialista; la política del Estado; y la relativa a la construcción del Socialismo territorial consolidación del modelo comunal). Más de lo mismo. Cada una tendrá un vicepresidente. Es evidente, que lo único que se está sacudiendo el régimen es la poca sensatez que le quedaba. Esas "revoluciones" en las pocas referencias hechas sobre su contenido, no son otra cosa que más Socialismo Marxista-Castrista. La económica es francamente opuesta a la iniciativa y propiedad privada. La del conocimiento, ciencia, cultura etc, esta imbuida del pensamiento único marxista (ver Plan de la Patria). La de las misiones socialistas es más populismo político-partidista. La política del Estado y la relativa al Socialismo territorial, persiguen acabar con el Estado Federal Descentralizado, para convertirlo en un Estado Unitario, centralizado y de orientación comunista.

Desaparecerán Estados y Municipios. Por esa vía Venezuela camina hacia el abismo en el que han caído los países que han adoptado el Socialismo Marxista: La URSS, China, Corea del Norte, Cuba, Vietnam. En consecuencia, el único SACUDON que requerimos los venezolanos, es el del Socialismo del siglo XXI, contemplado en el denominado Plan de la Patria.

Jorge Sánchez Melean