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Crisis moral: ¿cómo se evidencia?


Junio 20, 2014

En la cotidianidad frecuentemente aparecen determinadas señales que evidencian el momento en que una nación, el Estado y los pueblos atraviesan por severas crisis morales. Estas señales son:

1. PROLIFERACIÓN DE ENFERMEDADES NERVIOSAS Y MENTALES. Esto no es otra cosa que estados de ansiedad y angustia sistemáticos, "stress", mal humor, intolerancia, agresividad, pésimas relaciones con el entorno familiar, social a nivel del trabajo, con los colegas, con el público en los casos de los servidores del Estado y afín.

2. AUMENTO DE LOS ÍNDICES DELICTIVOS: Consecuencia directa de lo anteriormente señalado es la multiplicación de asesinatos, secuestros, violaciones, sicariatos, el odio y la sed de venganza, la aplicación de la justicia con las propias manos. En Venezuela, el sólo hecho de mantener la fatídica tasa de 79 asesinatos por cada 100 mil habitantes (unas 25 mil muertes anuales); es una evidencia indiscutible de lo que se señala.

3. POBREZA EXTREMA: Esto está a la vista de todo el mundo y basta ver las indeterminables filas (colas) de mucha gente en busca de leche, harina pre cocida, arroz, maíz, aceite, papel sanitario, toallas íntimas, terrible inflación y enorme desabastecimiento en repuestos e insumos farmacéuticos, para comprobarse.

4. VACÍO INTERIOR: Se ha perdido la moral ciudadana, los buenos hábitos, la educación y el respeto por la vida y la dignidad del ser humano. Hay una evidente falta de Dios en la vida personal y el comportamiento diario de mucha gente.

5. CAOS Y ANARQUÍA SOCIAL: ¿queda algún renglón; institución social, orden legal y moral incólumes? Somos la anomía, la anarquía total y la desidia en condensaciones sucesivas.

6. IMPUNIDAD Y CAÍDA DEL SISTEMA DE SEGURIDAD Y PROTECCIÓN AL CIUDADANO: La calle es ahora de los malandros de todo pelaje y color político.

7. DESINTEGRACIÓN DE LA FAMILIA Y LA SOCIEDAD: Como país estamos entre los primeros 10 de la lista negra.

8. INFELICIDAD Y ANGUSTIA PERMANENTE: Maduro y su combo dirán que devaluar la moneda es bueno, mientras que tenerla fuerte es malo; que la inflación que carcome los sueldos y salarios es una sensación, etc., continuando así el país metido en un ciclo de angustias e infelicidad.

Kaled Yorde