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Controles perversos


Febrero 26, 2014

Ningún país en el mundo entero ha tenido éxito tratando de combatir la inflación a base de control de precios y de control de cambios. Los países del llamado socialismo real eliminaron el mercado estatizando toda la economía, que fue centralmente planificada, decidiendo desde arriba qué producir, cuánto producir, a qué precio, cuánta rentabilidad y control cambiario. Resultado: Todas las empresas quebradas y atrasadas tecnológicamente, dando al traste con el propio sistema económico y político, que nunca pudo satisfacer las expectativas de bienestar material y espiritual expuestas en las tesis de Marx, Engels y Lenin. La historia nos registra que los países capitalistas cuyos gobiernos han aplicado controles de precios y de cambio más allá de los lapsos recomendados a este último, han fracasado igualmente como política para abatir la inflación. América Latina en particular es digno ejemplo en este sentido, casi todos los países de nuestra área han aplicado controles de precios y todos han fracasado en su intento de frenar la inflación. ¿Por qué han fracasado?

Los controles de precios reducen la competencia, generando ineficiencia en el aparato productivo, aumentando los costos de producción y disminuyendo la calidad de los productos, siendo finalmente afectados los consumidores que se ven obligados a comprar los productos más caros e inferiores. Por otra parte, los Estados desconocen la estructura de costos en las diferentes cadenas de la producción y comercialización, fijando en consecuencia un precio arbitrario que puede estar alejado de la realidad, bien por debajo de los costos, o muy por encima o dejando poco margen de rentabilidad que puede traer dificultades financieras a las empresas, llevarlas al cierre, al borde del mismo, o a reducir costos que en muchos casos afecta la calidad de los productos.

La inflación se combate con más producción, más productividad, equilibrando el gasto público con los ingresos fiscales, coordinado con una política monetaria realista que regule la liquidez monetaria de acuerdo a las necesidades reales de la producción. Los controles de precios son a la larga perversos y se revierten contra los objetivos que se proponen, esto es, controlar la inflación.

Nuestro país tiene control de precios y un control de cambio que ya lleva once años y la inflación acumulada en este lapso hasta Diciembre de 2013 supera el 1000 %. A los colegios privados se le pretende congelar los precios de la matrícula escolar, algo parecido pretenden hacer con las clínicas privadas, amenazando con la expropiación, lo cual sería grave ante el deterioro de la salud y la educación pública. Los ministerios respectivos deben conciliar con los sectores privados involucrados, si realmente se pretende una salida justa para empresarios y consumidores. El camino escogido con los controles en una economía casi estancada, con una Ley de Costos y Precios Justos coercitiva y amenazando con más expropiaciones, de seguir así, se va a complicar la escasez, la disminución de la diversidad de productos para escoger por parte de los consumidores y la inflación.

Rafael Piña Pérez
Presidente de la Academia de Ciencias Económicas del Estado Zulia.
pprafael1912@hotmail.com