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Contrabando e inmigración ilegal


Septiembre 09, 2015

El cierre de frontera y la radicalización del discurso sobre el contrabando, y la inmigración ilegal, refuerza el argumento del gobierno de construir un enemigo externo. Con el cierre fronterizo se intenta concentrar el debate donde el gobierno tiene margen de maniobra, alejándolo de la inflación y la escasez, donde no lo tiene. Porque los bachaqueros y contrabandistas son una consecuencia y no la causa de la crisis. Es obvio, que las causas del contrabando y el bachaqueo son las distorsiones de la economía, que lo estimulan, con el cierre de la frontera el gobierno prevalece su tesis de que la culpa del desabastecimiento es de los contrabandistas y bachaqueros. En ese marco, el gobierno va construir y destacar culpables de la crisis y destructores del debate económico para evadir costos políticos, que muevan el escenario local, que es una necesidad inminente.

El aumento tradicional del gasto público pre campaña electoral solo aumentara la presión inflacionaria y la escasez. Su impacto en votos será mínimo. Tomemos en cuenta, que ninguna acción clásica populista en economía le ayudara de manera relevante, pues la crisis es enorme.
Consideremos, que el gobierno arranca la próxima campaña electoral con una diferencia de más de 20 puntos en contra y una gran presión para evitar una derrota. Asumiendo que los problemas que se están atacando existen desde hace mucho tiempo. Pero se abordan de forma inadecuada en la campaña. Podemos asumir, por ejemplo, que una medida de deportación de inmigrantes ilegales deteriora ineludiblemente las relaciones con el país vecino, que se sentirá agredido. Por cuidadoso, que sea el proceso de deportación, es difícil separar la acción física del Estado, y con ello las acusaciones de violaciones de DDHH. Existen impactos familiares de rupturas vinculadas al cierre de fronteras o la deportación, aunque sea legal. Más allá de la legalidad, hay que evitar que el conflicto fronterizo escale y se convierta en un conflicto humanitario de solución incierta. Eso creemos.

Alfredo Gordon