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Cómo enfrentar el fracaso


Noviembre 26, 2014

Si analizamos nuestras vidas todas hemos fracasado en algún corolario de la misma:

1. Una carrera que no hemos terminado.
2. Un divorcio.
3. Un ascenso que no hemos obtenido.
4. Objetivos de vida que no hemos cumplido. Si nos devolvemos atrás y pensamos nuestros planes hace 20 años, no creo que muchos de nosotros hayamos logrado todos los objetivos que nos planteamos. Al menos uno de ellos no le hemos logrado.
5. Hemos quebrado algún negocio.
6. Nos han botado de un trabajo.
7. Hemos perdido amigos y relaciones importantes.
8. Hemos perdido todo nuestro dinero.
9. Etc.

Ahora hay muchas personas que son felices y exitosas a pesar de haber fracasado muchas veces, mientras que otras son infelices y se sienten perdedores.

La diferencia está en cómo reaccionamos después que fracasamos. El fracaso es pasado y como todo el pasado no lo podemos cambiar. Lo que sí podemos cambiar es nuestra respuesta, nuestra actitud y nuestras acciones después de fracasar.

Lo primero que tenemos que hacer para enfrentar un fracaso es entender que fracasar es parte de la vida. El éxito en la vida desde cualquiera de sus aristas depende de nuestra perseverancia. Hay dos frases que son mis directrices personales, políticas en mi organización y que constantemente transmito a mis clientes y en mis conferencias:

1. Si te caes, te levantas, te sacudes el polvo y sigues hacia adelante
2. El éxito no se logra porque nunca se fracasa, el éxito se logra por la fuerza interna que te permite seguir adelante después de fracasar una y otra vez. Es la perseverancia para vencer los obstáculos y conseguir tus objetivos.

Hay una forma de enfocar el fracaso del coach de relaciones de pareja, Lorenzo Campins, que es un modelo a seguir. Él relata que para los humanos se maneja el paradigma del premio y castigo y si no se logra un objetivo planteado, entonces se fracasa. Como el no lograr un objetivo planteado puede traer serias consecuencias, el no lograrlo, se califica como un fracaso.

Sin embargo, continúa el relato explicando que, en el mundo animal, no existe el concepto del fracaso. Nos pone como ejemplo un animal llamado guepardo, el animal más rápido que existe. El guepardo puede llegar de cero a 80 kilómetros por hora en segundos, pero al hacerlo gasta toda su energía y se agota en menos de un minuto. Él caza gacelas y algunas veces se agota antes de alcanzarlas. ¿Qué hace el guepardo cuando no atrapa a la gacela? Se devuelve a su cueva. Cae en cama y va al siquiatra para que le recete unos antidepresivos. Absolutamente no.

El guepardo se levanta el día siguiente, va a la laguna donde las gacelas toman agua e intenta algo diferente. Cambia de ángulo, se esconde detrás de un árbol, o trata algo nuevo hasta que caza a la gacela. Qué podemos decir, que el guepardo fracasó varias veces hasta que consiguió alcanzar a la gacela, o que el guepardo aprendió de cada intento hasta conseguir su objetivo.

Ese es el paradigma con que debemos enfrentar el fracaso. El no conseguir un objetivo es parte del aprendizaje necesario para conseguirlo. El no rendirse es el secreto del éxito.
Los emprendedores y las personas exitosas no son las que se paralizan ante el fracaso, son los que aprenden de sus acciones cuando no logran sus objetivos y siguen hacia adelante hasta lograrlos con una actitud positiva y proactiva.

Hay un relato de una de las películas de Rocky que enfoca el éxito de una forma que me llamó tanto la atención que me llevó a escribir este artículo. Rocky estaba hablando con su hijo y le dice: la vida no es día soleado con un arcoiris bonito. La vida es difícil y nada pega tan duro como la vida y te pegará y te pondrá de rodillas sin importar cuan duro golpees tú. Lo importante no es lo duro que golpees porque la vida siempre te va a golpear más duro– es una metáfora de que lo importante no es lo duro que trates – sino lo importante es que estés dispuesto a aguantar los golpes y seguir hacia adelante. Que si quieres lograr tu objetivo tienes que estar dispuesto a pagar el precio por ello, aguantar los golpes –superar el fracaso- sin rendirte hasta conseguir lo que quieres en la vida. Esa es la receta del éxito.

Tú eres el único responsable de tu éxito o fracaso en la vida y la forma en como enfrentas el fracaso es la que diferencia ser un ganador o un perdedor. Quien quieres ser tú el perdedor que se rinde ante un fracaso o el ganador que aprende de sus fracasos y sigue hacia adelanta con una actitud positiva hasta lograr lo que quiere de la vida. Tú decides tu futuro dependiendo de la actitud con que enfrentes la vida y los fracasos.

Daniel Velásquez
Conferencista, consultor gerencial, mentor de emprendimiento, MBA (Universidad de Emory), Profesor de Postgrado (UCAB), Profesor del CIAP de la UCAB.

dvelasquez@piconsultoresg.com
@piconsultoresg
www.danielvelasquez.net