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Cerrado por falta de precios


Septiembre 29, 2015

Cuando en una economía la intervención del Estado se acentúa, el mercado deja de funcionar. El sistema de formación de precios desaparece. En Venezuela por una parte, existen bienes y servicios regulados a precios subsidiados con dólares que no tenemos; y por la otra, bienes y servicios con precios determinados por una ley absurda: la ley orgánica de precios y costos justos. A través de ella el Estado sustituye al mercado, desencadenando escasez, desempleo, desinversión, inflación, corrupción y dependencia creciente de las importaciones. Y todo esto se agrava por la disminución drástica de los precios del petróleo en una economía dependiente en grado exagerado de la monoexportación de él.

Los males citados crecen entonces de manera exponencial. Por esa razón, hemos entrado en una Estanflación (estancamiento con inflación), estamos a las puertas de la Hiperinflación, y Garcia Banchs habla de Escastanflación, para añadir a la inflación y al estancamiento, el componente de la escasez de bienes y servicios. La consecuencia es una situación insostenible para los ciudadanos, que está convirtiendo a este "Socialismo" en un "Zoocialismo" del siglo XXI, donde somos tratados como animales que no pueden ni trabajar, sino pasar trabajo para sobrevivir, en medio de colas que violan los derechos humanos. El índice de escasez en Caracas está cerca del 60 por ciento y la situación es peor en la provincia. Más de 30 productos son vendidos con restricciones. El desespero se está apoderando de los consumidores. El absurdo y falaz discurso de la "Guerra Económica" está estimulando el desespero. 12 por ciento de la población está vinculada al bachaqueo. La canasta básica está subiendo más de 30 por ciento mensual, ante el silencio del BCV.

Los precios de los alimentos se están duplicando cada diez meses, pero el periodo tiende a reducirse. Según Cenda entre mayo y junio la carne de res subió 100 por ciento. El kilo de queso en enero costaba 396Bs y hoy supera las 1000bs.En suma, cada vez hay menos bienes con precios más altos, en una economía en recesión estructural. El salario real cada vez es menor. En una economía sin sistema de precios de mercado, y al borde de la hiperinflación, pronto veremos como pasó en Argentina, a fines de los ochenta, que las empresas se negaban a vender, pues desconocían el precio de reposición de sus mercancías. Veremos entonces en las puertas de muchos establecimientos, este anuncio: "Cerrado por falta de precios". ¡Así funciona el Socialismo marxista de siempre: sin bienes y servicios que ofrecer y sin precios de mercado de referencia!

Jorge Sánchez Melean