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Carta pública al gobernador


Agosto 31, 2015

Apreciado Francisco: Te escribo estas líneas no solo como gobernador del Zulia que eres, sino también como amigo de muchos años que siempre ha respetado tus posiciones políticas. Te escribo también como Presidente de la Academia de Historia del estado Zulia, obligado por ley a "Tomar iniciativas sobre actividades que atañen a los fines y funciones de la Academia". Y en tal sentido, te expreso: Todo pueblo debe resaltar sus valores de la mejor forma posible, a través de sus símbolos formales o no formales.

Dentro de estos últimos las obras públicas de infraestructura juegan papel fundamental. Los nombres de zulianos ilustres como Urdaneta, Baralt, o Fernández Morán, por ejemplo, distinguen ya a muchas de ellas. Así sembramos en la conciencia popular el recuerdo y los valores que los distinguieron.

Las obras públicas deben ser aulas a cielo abierto para honrar a personajes, fechas o acontecimientos que nos identifican. Su denominación debe tener razones históricas, más allá de cualquier coyuntura política o partidista.

Esa denominación no debería ser decisión personal de ningún gobernante, sino obedecer a criterios que pudieran establecerse en una ley estadal. Por ello apreciado amigo, a nadie puede extrañar, que el ochenta por ciento de los zulianos consultados en encuesta reciente, no estén de acuerdo, con el nombre que pretende dársele al distribuidor de tránsito que se concluye en la vía al aeropuerto de Maracaibo: Distribuidor Maisanta. Sin enjuiciar las ejecutorias de Pedro Pérez Delgado, su figura de caudillo popular llanero, antigomecista, no significa nada para el Zulia. Haber sido bisabuelo del expresidente Chávez, tampoco.

Muchos zulianos ilustres dieron aporte singular a la independencia y a la de sur América; otros se enfrentaron con valor a la dictadura de Gómez; o fueron constructores insignes de la democracia. Por todo ello apreciado amigo, le invito a reflexionar sobre este asunto, pues la mayoría de los zulianos verían con mejores ojos que quienes lleguen a Maracaibo al transitar por esa obra, recuerden los valores y ejecutorias de algún zuliano de excepción, como ocurre en todas las ciudades del mundo.

¿Por qué no consultar ese nombre a los zulianos a través de un referéndum o una encuesta bien diseñada e imparcialmente procesada? ¿Por qué nombres de zulianos y zulianas como los de
Ana María Campos, León de Febres Cordero, José Escolastico Andrade, Francisco Eugenio Bustamente, Udón Pérez, Néstor Luis Pérez o Jesús Enrique Lossada, por ejemplo, no pudieran considerarse en la consulta? De esa manera a los zulianos no se les impondría un nombre con el que no se identifican, sino que participarían en la decisión, como dice nuestro himno "en defensa olímpica de los nativos fueros".

Apreciado gobernador y amigo: le invito a reflexionar sobre esto, con objetividad y amplitud. Recibe mis cordiales saludos, extensivos a los tuyos, deseándote lo mejor en las tareas que cumples.

Jorge Sánchez Meléan