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Alfredo Rincon: La nueva clase


Febrero 25, 2017

Este fue el título de un famoso libro en 1957, del yugoslavo MilovanDjilas. Este comunista acompañó al gobierno de Belgrado hasta 1954. Ahora denunciaba que ya se había instituido la nueva burguesía por una clase de privilegiados, los dirigentes del Partido Comunista y la dirigencia militar. Ellos al igual que la nomenclatura en la Unión Soviética y otros países del socialismo real, tenían buenas viviendas, abundante comida, viajes al extranjero, residencias en el campo, etc mientras el pueblo padecía. Por lo demás, una década antes George Orwell en ¨Rebelión en la Granja¨ denunciaba lo mismo sobre la URSS. Los cerdos, encabezados por su líder ¨Napoleón¨, junto al resto de los animales de una granja, expulsaron a los propietarios humanos con el lema ¨Todos los animales somos iguales¨. Pasados unos meses, algunos resentidos añadieron ¨…pero unos son más iguales que otros¨.

Aquella realidad no se diósolamente en la URSS y Europa Oriental. También en Cuba y Corea del Norte. Quizás menos en la China Roja y Vietnam del Norte. Las sociedades menos desiguales desde a mediados del siglo XX han sido las escandinavas como Suecia, Finlandia, Noruega y Dinamarca. Todas ellas con óptimos servicios médicos para todos, empresas privadas poderosas pero que pagan altos impuestos, excelentes colegios y universidades, servicios pagados por sus ciudadanos con altos impuestos. Basta recordar que Noruega con sólo 5 millones de habitantes, tiene un fondo de reservas cercano a 800 mil millones de $, cerca de 160 mil $ de ahorro por habitante. No obstante, siendo un importante productor petrolero, ellos pagan la gasolina a precios internacionales.

¿Qué ha pasado en Venezuela? Este país fue un ejemplo a nivel mundial de progreso económico por 50 años hasta 1977. En el extranjero se hablaba del ¨milagro Venezolano¨. Centenales de miles de españoles, italianos, portugueses y de otros países vinieron, especialmente en los 20 años posteriores a la segunda guerra mundial. Millones de suramericanos en su mayoría colombianos, aportaron al país la mano de obra barata para la ganadería, agricultura, la construcción. Desde 1977 la economía venezolana dejó de crecer a tasas del 6 al 8%, de los 50 años precedentes. En varias oportunidades ha decrecido. Desde el 2014 cada año se reduce nuestro Producto Interno Bruto. La disminución acumulada algunos la estimamos en más de un 30% acumulado estos últimos años. Estimamos¨ pues el Banco Central no publica cifras. Cuando lo hace con retraso e inconsistencias. Así en el 2015 publicó que la inflación fue del 180%, ante la incredulidad de muchos economistas serios. Algunos de estos de indudable prestigio, afirmaron que era cercana al 240%. La de 2016 a niveles de un 600%ó más. Cuando se compara ésta con la del Perú (3,2%), Colombia (3%), Chile, Ecuador o Bolivia. ¿Cómo extrañarse que el tipo de cambio de 70 Bs por $ en julio de 2014, pase de 3000 hoy? La baja en los precios del petróleo perjudica a la economía y al bolívar, pero la causa del deterioro y del desastre económico que vivimos es la guerra a la empresa privada, la falta de seguridad jurídica, las políticas económicas de aficionados como se evidencia recientemente por la eliminación¨ del billete de 100 Bs antes de llegar los de Bs 500 y otras denominaciones.

La corrupción, que se ha dado en Venezuela desde hace mucho tiempo, ha llegado a máximos históricos. Se han inventado corruptelas que no existían; el Plan Bolívar 2000 tentó a militares y civiles que quizás antes no habían robado. El bachaqueo, donde centenales de miles de trabajadores vieron cómo era mucho más rentable que trabajar, hacer colas y vender luego, incluso a sus vecinos, con sobreprecios escandalosos. Las importaciones que tuvieron controles desde 1983 a 1989, se han dado por la libre desde 2003. De allí los millones de toneladas de alimentos que se compraron a preciosviles, pues se sabía que ya eran inservibles, pero que CADIVI los pagó a precios de mercado y superiores.

La impunidad casi total frente a la corrupción contrasta con su combate en países que también la sufren, como España o Brasil. En el primero un cuñado del Rey, está merecidamente a punto de ir a la cárcel. En numerosos casos, no en todos, hay presos y se ha logrado recuperar dinero. En Brasil un solo juez ha congelado mil millones de $ a corruptos por ODEBRECHT o PETROBRAS.En Venezuela se premia a corruptos con cargos ministeriales y diplomáticos. Se castiga sólo en excepciones, cuando el corrupto se hace disidente. La Contraloría de la República y muchas estatales no cumplen con sus obligaciones. Algunos detentan el cargo inconstitucionalmente. Lo peor es que mientras no se combata a fondo la corrupción, independiente del poder político o patrimonio de los culpables, no saldremos de la crisis ética, institucional y económica que sufrimos.