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Alfredo Rincón: El Esequibo, el Golfo y otras menudencias


Marzo 24, 2017

La gravedad de la crisis venezolana aparta nuestra atención de otros temas trascendentales. Uno de ellos la integridad de nuestros espacios terrestre, acuáticos y aéreos. Tocamos primero el Esequibo, al que hemos dedicado varios artículos y programas de Tv. Son 159.500 Km2 de tierra que nos robó la Gran Bretaña y que, en 1966, días antes de la independencia de Guyana, ambas aceptaron el 17 de febrero, en el acuerdo de Ginebra," buscar soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia". Fue un triunfo de la diplomacia venezolana de los gobiernos de Leoni y Betancourt. Lograron que por vez primera Gran Bretaña aceptara que, a pesar del tratado de Paris (1899), existía aún una controversia sobre los límites entre Venezuela y la Guayana Británica, que estaba por transformarse en Guyana.
Si el Esequibo no tuviera riquezas, deberíamos defenderlo por ser nuestro. Menciono además que, en sus tierras, 3 veces más grandes que el Zulia, hay enormes riquezas en potencial hidráulico, bosques, oro, petróleo, gas, bauxita, diamantes, magnesio, uranio, hierro, cobre y carbón. De nuestras aguas frente al Esequibo, basta señalar que una compañía norteamericana está invirtiendo miles de millones de $ en esas aguas y que anuncian la pronta explotación de petróleo y gas de allí. Leoni en 1968 con el decreto1152 fijó nuestro mar territorial del Esequibo hasta la desembocadura de ese río en el Atlántico. Lusinchi en 1988, señaló la Plataforma Continental que le correspondía.
Aunque ni el artículo 5 ni otro del acuerdo de Ginebra prohíbe a la ocupante otorgar concesiones, al no disponer definitivamente de la soberanía, sí permitió que nuestro país objetara por décadas todas las concesiones que Guyana otorgaba: 15 de oro, 3 de diamante, 4 para petróleo y 4 para represas hidráulicas. En casi todos los casos, ello alejó a los concesionarios y a los organismos financieros internacionales. En el 2000 el Presidente Chávez, airada y públicamente protestó la posible instalación de una planta de lanzamiento de satélites norteamericanos en territorio Esequibo. En el 2004 hubo un cambio muy negativo para Venezuela. El Presidente Chávez declaró que su gobierno no sería un obstáculo para cualquier proyecto de explotación de recursos en la zona de reclamación. También dijo que Betancourt con el gobierno de Estados Unidos, había actuado en contra del entonces gobierno socialista de Georgetown. Además, Venezuela facilitó crédito a 20 años para que Guyana nos deba hoy más de 500 millones de $ por suministro de petróleo. Tampoco protestó en 2006 el convenio Guyana-Barbados que nos despojaba de aguas del Delta del Orinoco.

Recientemente el nuevo Secretario General de la ONU, nombró un nuevo buen oficiante para este tema.Ha mencionado que, si el 1 de enero de 2018 no había un acuerdo entre Venezuela y Guyana, que no lo habrá, y ambos países no pidan una prórroga, pasará el caso a la Corte Internacional de Justicia de la Haya. No entiendo cómo Venezuela lo ha aceptado. De llegar, me imagino que los abogados de Guyana presentarán los videos de aquellas tristes declaraciones del 2004.
Lejos de aprender, Venezuela está sembrando problemas, ahora con nuestro Golfo de Venezuela y Lago de Maracaibo. En 1970, en las conversaciones de Roma, que el finado Almirante Ramiro Pérez Luciani detalla en su libro "Con Colombia ya basta", Venezuela argumentaba que las aguas del golfo eran sus "aguas históricas" y que eran de interés vital para nosotros, pues por allí pasaban 70 millones de toneladas de carga al año y Colombia nada. Aunque Colombia no aceptaba lo de aguas históricas, no pudo rebatir lo del interés vital que nos permitía proponer una mínima porción de aguas del golfo adyacentes a las tierras de la Guajira, que fueron cedidas a Colombia finalmente en 1941. Pues bien, desde 1988 saca Colombia cerca de un millón de toneladas de carbón vía gandolas y el puerto de Corpozulia en la Cañada. Desde hace poco tiempo, utilizando los puertos gabarreros que los gobiernos nacional y regional han construido, con gabarras que bajan por los ríos comunes y gandolas que vienen desde Cúcuta a La Ceiba, se ha incrementado notablemente la carga de carbón colombiano, que no nos da sino contaminación ambiental y tráfico. Además, debilita la argumentación venezolana. Por cierto, que como hoy la cuenca del lago produce la tercera parte del petróleo que en 1970, la carga venezolana por el golfo no debe superar los 25 millones de TM por año. Quizá para 2025 Colombia esté exportando 8 ó más millones. Mientras la Canciller, quien debería ocuparse a tiempo casi exclusivo de estos problemas, además de las peleas con MERCOSUR, Brasil, Argentina, Estados Unidos, Perú, España, etc, se le incorpora a la Directiva de PDVSA.
Los temas del Esequibo (tierras y aguas) y del golfo de Venezuela no son los únicos de integridad territorial y soberanía que debemos alcanzar y abordar no como individuos, sino con Políticas de Estado. Nos preguntamos: el Ejecutivo, la Fuerza Armada como garante de la soberanía nacional¿Qué piensan sobre el Esequibo y Golfo? ¿Qué van a hacer cuando estamos a punto de perder definitivamente tierras y aguas que todos los venezolanos deberíamos defender?
Debe el Gobierno Nacional entender que la política exterior nos afecta por siempre. Debe incorporar con respecto a estos problemas a la Asamblea Nacional, la Fuerza Armada, la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores. Incorporar al Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional, el CONADE, las Academias Nacionales, las Universidades, en especial la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV, el Instituto de estudios Fronterizos de Venezuela. En junio de 2016, un centenar de prestigiosos Generales y Almirantes en situación de retiro, junto a una docena de civiles, firmamos un manifiesto que circuló mucho en las redes, llamando la atención sobre el Esequibo. Intelectuales como Rafael Sureda Delgado,Rafael Valery, SadioGaravini y el General Div.Ej. (R) Osvaldo SujúRaffo conocen perfectamente el tema. Debe también contratarse a los mejores abogados del mundo, especializados en Derecho Internacional Público, Derecho Marítimo, delimitación de fronteras. No a bufetes de amigos del gobierno que se enriquezcan sin fruto para el País.

ARTÍCULO PUBLICADO EN ''PANORAMA'' EL 24 DE MARZO DE 2.017