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¡Alerta venezolanos… ojo e ' garza!


Febrero 09, 2015

Como una perversa coincidencia histórica, así se puede entender, cada vez que Venezuela ha pasado por graves situaciones internas en el orden: económico, político, social y militar ha sido víctima de la terrofágia vecinal e internacional; solo basta analizar nuestra Historia para admitir lo inexplicable. Es muy difícil aceptar que, como dijo el bardo cumanés Dip. Andrés Eloy Blanco en 1945: (Frag.)"… esta tierra levantisca, esta tierra de hombres retrecheros, esta tierra que nació en los cuarteles y se crió en los vivaques, durante una centuria ha perdido la quinta parte de su territorio sin disparar un tiro…"(fin). La sórdida entreguista actitud pareciera repetirse otra vez, en detrimento de nuestro patrimonio territorial y marítimo, histórico, legítimo y jurídico desde hace más de cuatro siglos. En estos últimos años es evidente la abyecta agresión de Guyana, contra la nación que respaldó su independencia a pesar de la controversia territorial; quien tendió su mano para ayudarla a sobrevivir como nuevo país, dándoles recursos monetarios, ayuda técnica de infraestructura, petróleo casi regalado, condonación de deudas millonarias y muchos etc., etc. Guyana olvidó que es firmante del Acuerdo de Ginebra de 1966 y que debe cumplir lo allí acordado; que dicho documento no la autoriza explotar, contaminar, erosionar a diestra y siniestra el Territorio Esequibo en detrimento de nuestras etnias indígenas. Asimismo, tampoco la autoriza dar concesiones mineras a transnacionales (55) para explotar minerales preciosos, hidrocarburos, madera y como colofón la ingrata Guyana, por boca de su Canciller (venezolana amerindia) Rodriguez Bricket, viola acuerdos limítrofes marinos aprobados por la O.N.U, desacata jurisprudencias de Cortes Internacionales en cuanto a extensión de áreas marinas y plataforma continental. Ahora como "la guinda de la torta" solicita unilateralmente sustituir al Buen Oficiante de la O.N.U por otros medios señalados en el Art. 33 de la Carta de la O.N.U, violando otra vez el Acuerdo de Ginebra que en ese sentido reclama la solicitud bilateral de Venezuela y Guyana.

Dice el vulgo: "No tiene culpa el que hace sino el que se deja hacer…", Guyana ha hecho lo que nosotros le hemos permitido a partir del año 1970, desde la congelación por 12 años de nuestra legítima reclamación, según el contenido del Protocolo de Puerto España, firmado pero no aprobado por el Congreso de Venezuela y todas las blandenguerías y lacitudes de la diplomacia criolla de años posteriores, siendo las más graves lo ocurrido en los últimos 12 años: inacción, falta de agresividad e ingenio diplomático, nula iniciativa y lobby internacional, pérdida de tiempo y disposición para obligar a Guyana a negociar según el Acuerdo de Ginebra de 1966 . A lo anterior se debe incluir la desmotivación del componente humano profesional y de carrera que integra la Cancillería vernácula; la falta de idoneidad y continuidad de los Cancilleres, Embajadores y Cónsules en sus cargos… Desde el año 2000 hasta el presente cuantos Cancilleres han pasado por la Casa Amarilla. Todo lo antes mencionado no hubiese ocurrido, si la Constitución Nacional se hubiere acatado y respetado desde el más alto nivel gubernamental e institucional, en especial por las Fuerzas Armadas Nacionales, hasta el común de los ciudadanos y habitantes del país. En este aspecto la educación de los venezolanos impartida en escuelas, liceos y universidades, cobra una vital importancia para la conciencia nacional de querer, integrar y defender todo lo que involucra la Patria, su territorio, sus mares, sus ríos, su gente, su Historia, su libertad y dignidad, sus Instituciones, sus tradiciones, religiones y símbolos, es decir la Venezuela que heredamos de nuestros libertadores y que hoy mancillada, agredida y encogida en sus límites originales constituye una herida abierta, que debe ser cerrada por los venezolanos de hoy y del mañana. Nunca debemos olvidar lo dicho por el jurista Camilo Rodríguez Berrutti: "El derecho a la soberanía no se pierde, por el hecho de una anexión antijurídica." La recuperación del Territorio Esequibo debe ser el afán y norte de nuestras más caras ambiciones nacionalistas, porque esta Venezuela es tuya, mía y nuestra. La Patria es primero. Fuera los castrocomunistas, chulos y vividores ¡Hasta luego!

Oswaldo Sujú Raffo