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Alberto José Hurtado: Venezuela y el riesgo país


Noviembre 13, 2016

De nuevo el gobierno nacional emprende una campaña para culpar a otros de los problemas económicos, políticos y sociales del país, evadir responsabilidades, y justificar una mayor intervención en la economía. Para nuestras autoridades el actual riesgo soberano de Venezuela se debe al bloqueo financiero que mantienen las grandes agencias calificadores de riesgo (Standard & Poor's, Moody's, Fitch), la disposición de algunos bancos para evitar que los fondos del gobierno venezolano se utilicen a nivel internacional (Citibank), y principalmente por la acción individual de algunos economistas (Ricardo Hausmann, Moisés Naím, entre otros). Esta explicación simplista de la opinión negativa que tienen del gobierno y las empresas públicas de Venezuela los agentes que participan en mercados financieros internacionales obliga a recordar qué es la prima de riesgo país y cómo afecta al conjunto de la economía.

El riesgo país es el sobreprecio que exigen los inversionistas por comprar la deuda del gobierno de un país en comparación con la deuda de los gobiernos de Alemania o Estados Unidos, cuyo precio se utiliza como referencia por ser consideradas más seguras y menos propensas a sufrir cambios por factores coyunturales (caída del PIB, déficit público, aumento de la inflación, entre otros). Representa la incertidumbre que tienen los mercados acerca de la capacidad de servicio de la deuda externa por parte de los gobiernos y empresas públicas, una medida que refleja la calidad crediticia del país y se expresa en la sobretasa que paga su deuda sobre una tasa de referencia. Es decir, la cantidad adicional de dinero que se necesita para que los compradores dejen de lado sus temores, se olviden del riesgo, y adquieran la deuda emitida por el gobierno o las empresas públicas de Venezuela.

El país con riesgo soberano mínimo obtiene grado de inversión, mientras que aquél con elevado riesgo soberano es inseguro por no tener suficiente dinero, o no contar con una entrada de fondos para garantizar el pago a tiempo de los compromisos con los tenedores de su deuda. En este sentido, realizar actividades económicas en un país con elevado riesgo soberano tiene las siguientes implicaciones: a) el gobierno ve aumentar el costo de oportunidad de los fondos en divisa de que dispone, y debe escoger entre atender las obligaciones con sus ciudadanos o responder a los compromisos con sus acreedores, b) los bancos y demás empresas que desde el país participan en los mercados financieros internacionales deben ajustar sus decisiones en función del elevado nivel de la prima de riesgo, pagando más cada vez que deseen captar dinero, y cobrando más al momento de dar préstamos; y c) la economía en su totalidad ve cómo se encarece el acceso a fondos, disminuyendo el ingreso disponible de los consumidores, productores, inversionistas y gobierno, reduciéndose el nivel de gasto de todos los agentes económicos, y demorándose aun más la recuperación de la actividad productiva.

Para evitar que se profundicen estos efectos, el gobierno nacional debe reconocer que la elevada prima de riesgo país que tiene Venezuela es debido al elevado déficit público, arcaico control cambiario, elevada inflación, caída por tercer año consecutivo del PIB, disminución de las reservas internacionales, y malversación de la gran cantidad de divisas recibidas en los años de bonanza. La percepción negativa acerca del país en los mercados financieros internacionales solo cambiará en la medida que se tomen decisiones para corregir estos factores que afectan el normal desenvolvimiento de la economía nacional.

@ajhurtadob