Síguenos en: Menu

Alberto José Hurtado: ¿Adiós al bolívar?


Diciembre 19, 2016

Usando el artículo 4 del Decreto 2.323 del Estado de Excepción y de Emergencia Económica el gobierno venezolano tiene la intención de reducir el efectivo en circulación para actividades al menudeo y sustituirlo por operaciones electrónicas que faciliten las decisiones de consumo, producción y ahorro mediante el uso de un mecanismo de compensación o moneda alternativa, que genere credibilidad, no se devalúe y permita las operaciones de intercambio en una sociedad de iguales como el cuc en Cuba o el rublo transferible de la década del 60 en las economías socialistas.

Son señales de que el Gobierno busca minimizar el uso del bolívar para dar entrada a referido mecanismo de compensación: 1) generalización de incentivos al consumo y remuneración a los trabajadores en medios de pago distintos al bolívar, de esta manera, la cestaticket aumenta más que el salario, pero estos bonos de alimentación no son dinero; 2) ausencia de medidas antiinflacionarias, que profundiza el bajo poder adquisitivo del signo monetario nacional; 3) demora en la actualización del cono monetario, que aumentó los costos de las transacciones en bolívares e incentivó la sustitución de la moneda (aparición de precios en dólares y ahorros en divisas); 4) el retiro por decreto de la denominación más alta del bolívar en una política anticontrabando que generó la salida del billete de más alto valor nominal dentro de los que conforman el efectivo en circulación, y eliminó la aceptabilidad como propiedad del dinero (el bolívar no fue aceptado para el intercambio de mercancías en Venezuela); 5) el control de la cantidad de efectivo que los venezolanos pueden sacar a diario de las entidades bancarias; y 6) el esfuerzo para convencer a la población de las bondades de las operaciones con dinero electrónico (reducción del IVA, promesas de premios, pago electrónico mediante código de barra en los CLAP, entre otros).

Así, se pretende utilizar las innovaciones financieras para crear un mecanismo a través del cual las operaciones más básicas de la economía se realicen mediante la compensación de los recursos utilizados sin permitir que el capital acumule grandes cantidades de dinero producto de la intermediación. De esta manera, mediante la banca electrónica, sin necesidad de mover un bolívar se pueden compensar todas las operaciones realizadas en territorio nacional sin la perturbación que genera la participación de los grandes poseedores de fondos (por ejemplo lo que permite el cuc en Cuba y el sucre en ALBA). Como los recursos que tienen los venezolanos depositados en los bancos serán usados para compensar las operaciones que realicen en la economía, no será necesario disponer de bolívares y mucho menos de divisas. El acceso a bolívares, dólares o euros, será exclusivo de quienes justifiquen ante las autoridades la necesidad de utilizarlos.

Una estrategia de esta naturaleza llevará al país a una situación de inmovilidad perfecta de capital donde no es posible cambiar los recursos disponibles a divisas, invertir en los mercados financieros internacionales o comprar mercancías en el extranjero (ver situación de Corea del Norte y Cuba); aumentará las distorsiones macroeconómicas y profundizará las desigualdades sociales en Venezuela.

@ajhurtadob