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Al unísono con fuerza y "boluntad"


Febrero 10, 2015

Ante lo evidente, ante la dolorosa realidad de ver al país con mayores reservas probadas de petróleo en el mundo, que tuvo una bonanza petrolera nunca vista por más de 15 años, que se ha endeudado de manera alarmante, es increíble tener que salir a mendigar nuevos préstamos y enfrentar negativas y nuevos condicionamientos motivados por los discretos y a veces ningún resultado en la administración de cuantiosos recursos.

Lo resaltante es la falta de transparencia, la ineficacia e ineficiencia con que se manejaron los dineros públicos, inusitada irresponsabilidad, que alimento la corrupción de manera sorprendente y hoy se acude a la represión, amedrentamiento para tratar de callar la voz del soberano que reclama cuentas en el uso de sus dineros.

Lejos de asumir con responsabilidad tantos errores y aplicar correctivos, se desarrolla un plan de ataque hacia las pocas empresas que a pesar de las adversas circunstancias siguen produciendo y distribuyendo lo poco que pueden, y, deben soportar los desubicados ataques y acusaciones de un régimen fracasado en su gestión y que ha acabado con cuanta empresa le ha puesto la mano o confiscado.

Pudiéramos calificarlos de gobierno ridículo si no fuera porque el país está en alto riesgo, en camino de padecer circunstancias graves y que serán críticas para una vida digna si no se toman decisiones necesarias y urgentes para corregir el rumbo del país.

Llego la hora de superar los miedos y temores para enfrentar el descaro al enloquecido propósito de acabar el país, de destruir el futuro de los venezolanos. Nos será difícil levantar el rostro con dignidad si no asumimos la decisión de reclamar y exigir hoy respuestas claras y lógicas, cambios urgentes y disposición a reorientar la conducción del país todo, al rescate institucional y la aplicación de un modelo de desarrollo viable en el interés económico, político, ético y moral; que rescate la confianza en el país y devuelva seguridad en todo orden, la credibilidad internacional y de los emprendedores nacionales.

Es hora que el pueblo y sus dirigentes se pongan de acuerdo y al unísono expresen con fuerza y "Boluntad" manos a la Constitución.

Edgar Luzardo