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Agua potable


Agosto 14, 2014

La lucha por tener al alcance de la mano fuentes de agua potable es milenaria y muchas civilizaciones crecieron y se desarrollaron en torno a depósitos seguros en el planeta. Pero como todos los recursos, el agua potable está amenazada de agotarse. Hoy en día esta amenaza es más real que nunca antes por diversas razones: Contaminación grave de lagos y lagunas de agua dulce, el uso indiscriminado y abusivo en el consumo del precioso líquido, los cambios climáticos producidos por el hombre mismo (contaminación de mares, océanos, ríos; la tala irreflexiva de bosques y en buena medida la destrucción de la capa de ozono).

Según algunos analistas rusos, el agua potable en el mundo entrará en crisis definitiva a partir del año 2015, que lo tenemos a la vuelta de la esquina. Los expertos predicen que las próximas guerras serán por el agua potable, vale decir, para ocupar territorios con abundantes fuentes de agua dulce. Un fenómeno que llama la atención es el despilfarro desbordante del precioso líquido que emana del subsuelo en el Líbano. Con seguridad que habrán otros países que son fuentes abundantes del vital líquido para la supervivencia. Cerca de Beirut, de las cuevas subterráneas en Jeita, caudalosos ríos de agua cristalina y fría emanan y desembocan en el mar Mediterráneo, sin provecho alguno. El gobierno libanés está comenzando a concienciar este asunto debido a la cada vez más notoria falta de agua potable. En el continente africano, muy a pesar de la abundancia de caudalosos ríos, una gran mayoría de la población no tiene acceso a agua potable. El problema indudablemente es grave, sobretodo, por la intensificación de la sequía por falta de lluvia.

¿Qué han hecho algunos países sensatos ante a esta evidente amenaza que pone en riesgo la vida misma en el planeta? Obtener agua dulce por medio del proceso de desalinización del agua de los mares y los océanos. Si más de 70% de la superficie del globo terráqueo está conformada por agua salada no apta para el consumo humano, es un crimen de lesa humanidad no contar con la tecnología y los recursos viables para convertir el agua de los mares en agua dulce y potable.

La experiencia existe en varios países del mundo, a la cabeza de ellos, los petroleros del Golfo Pérsico: Arabia Saudita, Bahrein, Omán, Kuwait, los Emiratos Árabes, entre otros. Sembraron su petróleo montando pesadas maquinarias con tecnología de punta que convierten el agua salada del mar en dulce, que es apta para el consumo humano y el riego.

Acá mismito ante nuestras propias narices está Aruba, Curacao y Bonaire, tres rocas áridas que carecen de manantiales, pero que sin embargo destilan el agua del mar Caribe y la beben. ¿Qué nos falta a los venezolanos para montar plantas desalinizadoras? Indudablemente, sentido común y responsabilidad.

Kaled Yorde